“Buenos Aires tiene que dejar de ser la capital argentina”, afirma el joven político Gabriel Sottile
Gabriel Sottile es precandidato a concejal en Ciudad de Mendoza. Tiene 28 años, es abogado y Magister en políticas públicas. Junto a Carlos Iannizzotto se presentará en las PASO del 12 de septiembre por la lista 8 del Partido Federal.
-¿Qué espacio le ves a los jóvenes en política?
-Hoy creo que hay pocos espacios donde los jóvenes puedan tener lugar en política. Si no militás desde la facultad en agrupaciones como La Cámpora o Franja Morada te terminás quedando afuera de la política. Con Carlos Iannizzoto se está generando un espacio en donde los jóvenes podemos tomar un rol activo en política por fuera de las agrupaciones que predominan desde hace mucho.
-¿Cuál creés que es el peor error de la política argentina hoy en día?
-Vivimos en un falso federalismo y eso es muy grave. La política provincial está sumamente influida por la nacional, lo que pasa a nivel país se replica tal cual en las provincias, son dos caras de una misma moneda. Esto se puede ver reflejado en cuántos proyectos de ley presentó Cornejo en diputados durante 2020, ninguno tenía nada para los mendocinos, al igual que Anabel Fernández Sagasti. La mejor forma de combatir el falso federalismo es sacando la capital de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es importante llevársela al interior. Viedma, Bariloche, Iguazú, Jujuy, San Miguel de Tucumán creo que son grandes opciones. Por otro lado, la coparticipación tiene que ser real. No puede ser que Mendoza produzca cuatro puntos del PBI y reciba menos de uno. Si la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense siguen aplastando al resto del país vamos a seguir siendo un país macrocefálico, con una cabeza muy grande cerca del Río de la Plata y un cuerpo raquítico en el resto del país. Hoy por hoy seguimos siendo un país unitario.
-¿Cómo creés que fue el manejo de la pandemia a nivel nacional?
-Prorrogaron el aislamiento estricto por más de un año a pesar de que los datos indicaban que los casos no bajaban, es una locura como afectaron al país en ese tiempo. Por ejemplo, la educación. Durante todo es tiempo los chicos no fueron a la escuela, pareciera que no hablaron con un psicólogo que explique las terribles consecuencias que pueden sufrir los niños cuando no se relacionan con pares. Es realmente una barbaridad lo que han hecho con la educación. A esto hay que sumarle todo lo que nos fuimos enterando ahora de las reuniones en Olivos. Mientras todos estábamos sin salir, ellos estaban de fiesta por el cumpleaños de Fabiola, Dylan recibía a su entrenador y tenían peluquero a domicilio. Me molesta la hipocresía cuando dicen estar cerca de la gente y entender sus necesidades, pero luego hacen lo que hacen. Alberto, vos sos el presidente, no podés responsabilizar a Fabiola. Si llegás a la casa y ves esa fiesta es tu responsabilidad hacer que termine. Yo creo que esto les va a costar caro, que ya se ve con lo que le sucedió en Salta y acá en Mendoza con Fernández Sagasti va a pasar igual.
-¿Qué opinas de los impuestos en Argentina?
-La carga impositiva es insoportable en nuestro país, así nunca van a venir empresarios de afuera a invertir y asentarse. Lo puedo afirmar desde mi experiencia. Con un grupo de amigos hace algunos años armamos un centro de atención telefónica que hoy tiene 60 empleados, que del pago que se les hace el 50% va a la AFIP, eso hace que la empresa no pueda crecer. Tranquilamente, si los impuestos fueran menores podría contar con 90 empleados. Estoy convencido de que es hora de un cambio, pero un cambio real, de personas que piensen diferente las cosas. A mi no me interesa vivir del estado, yo realmente quiero que las cosas cambien y por eso estoy dispuesto a involucrarme, no puede seguir habiendo personas que se metan en política solo por el incentivo económico. No puede ser que un concejal cobre arriba de $100.000 por laburar un par de horas y sesionar una vez a la semana, tiene que haber un balance entre un sueldo justo y la productividad de los funcionarios públicos.
“Uno es esclavo de lo que vota y también somos responsables por no habernos involucrado antes”, concluye Gabriel Sottile.