"¿Puedo irme con vos?" La reflexión social impulsada por una niña de 7 años

"¿Puedo irme con vos?" La reflexión social impulsada por una niña de 7 años

La autora se pregunta qué implica celebrar el Día del "niño", o de las "infancias". Al respecto, entiende que "los nombres propios le ponen cara a problemas que se diluyen cuando son sólo un mero concepto"

Carolina Sánchez Agostini

Tenía 25 años cuando una niña de ojos tristes dejó una huella muy profunda en mi manera de percibir la infancia. Iba curso por curso, recorriendo los pasillos de la escuela primaria donde trabajaba como psicóloga, y la vi. Le ofrecí conversar, y al principio estuvo un poco reticente, hasta que finalmente me contó, con sus palabras, que estaba sufriendo violencia doméstica.

Después del relato y del llanto, vino una pregunta que terminó de reflejar la ausencia de protección, de una protección totalmente indispensable a esa edad: ¿Puedo irme con vos? Esos encuentros, en los que se cruza mirada con mirada, ayudan a comprender que la vulnerabilidad en la infancia no es una estadística, ni un grupo poblacional. Tiene nombre y apellido. Tiene sueños, tiene fragilidad, y también tiene futuro.

El próximo 15 de agosto se celebrará lo que toda la vida se conoció como “Día del Niño”. Desde el año pasado, en Argentina, este evento cambió su nombre a “Día de las Infancias”. La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia sostiene que este cambio tuvo la finalidad de reconocer que existen maneras muy diversas de transitar esta etapa de la vida. El cambio de denominación despierta distintas opiniones y sensibilidades. Algunas adoptan un enfoque de género y derechos, y otras critican que el sustantivo abstracto y el plural sirven para vaciar de contenidos específicos a esa etapa de la vida.

Los debates sobre las palabras son importantes: los términos son performativos, es decir, no sólo reflejan la realidad sino que
también configuran los encuadres, las redes de conceptos, las asociaciones primarias y secundarias, la visión de las cosas. Y de la visión dependen los debates y las decisiones, tanto en la vida cotidiana como en las políticas públicas. 

Sin embargo, más allá del debate sobre la denominación, me gustaría llevar la reflexión de estas fechas a un nivel existencial: en la vida real, no existe “la” infancia, sino la biografía de cada niña y cada niño atravesada por vivencias únicas y llenas de significado. En muchas de esas biografías -y quizá en las nuestras-, la celebración de este día está asociada a los regalos, las promociones, juguetes, y chicos y chicas de caras sonrientes que inundan los carteles, las redes y los canales. Hace unos días consulté a un grupo de personas qué palabras se les venían a la mente cuando pensaban en “infancia”. Las palabras que más se repitieron fueron: "felicidad”, “inocencia”, “juego”. 

Mientras tanto, más del 50% de los niños y niñas vive en la pobreza, o se encuentra en alguna situación de desprotección. Para muchos niños y niñas, “infancia” significa “violencia”, “desprotección”, “maltrato”. UNICEF ha señalado que la cantidad total de niñas y niños que sufrieron violencia intrafamiliar y/o sexual se incrementó un 23% durante la pandemia, a la vez que la violencia digital (prinicipalmente grooming y utilización de imágenes en pornografía) aumentó exponencialmente. 

En la vida real, no existe “la” infancia, sino la biografía de cada niña y cada niño atravesada por vivencias únicas y llenas de significado

La infancia puede comprenderse como una fase cronológica (desde el nacimiento hasta el inicio de la adolescencia), o como un período de la vida que está condicionado por la posibilidad de vivir lo propio de esta etapa, y de contar con el contexto social y familiar que facilite el desarrollo progresivo y saludable en todas las dimensiones de la persona. ¿Diríamos que está atravesando la “infancia” una niña o un niño que está siendo sometido/a a la prostitución? ¿Un niño o una niña que está sometido al trabajo infantil? ... que está en situación de abandono? ... que es maltratado/a en su hogar? ...que está siendo presionado/a para asumir decisiones propias de la vida adulta, en cualquier área de su vida?

Efectivamente, la infancia se vive de maneras muy diversas. Visibilizar estas realidades es el primer paso de una larga cadena de acciones que tienen que llevarse a cabo para que se transite lejos de las presiones y los maltratos. Ponerlo en primer plano puede ayudar al compromiso social y política con los rostros reales de nuestros niños y niñas.

"Que la marginalidad no nos arrebate esas infancias de contextos de cuidado, juegos y alegría"

Este día tiene como objetivo recordar la importancia y la urgencia de promover el bienestar de niños, niñas y adolescentes, en la que se sientan las bases del futuro, en la vida de cada uno y cada una de ellos, y de la sociedad entera. Que este día tan especial no solamente visibilice las distintas maneras en las que las infancias se viven, sino que, conectando con los rostros concretos de cada niño y de cada niña, podamos trabajar en pos de que la marginalidad no nos arrebate esas infancias de contextos de cuidado, juegos y alegría.


*Carolina Sánchez Agostini es psicóloga e investigadora de la Universidad Austral.

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