La misteriosa y apasionante historia de Anastasia Romanov contada en 5 minutos

La misteriosa y apasionante historia de Anastasia Romanov contada en 5 minutos

Conoce la verdadera historia de la hija menor del último Zar ruso

MDZ Sociedad

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Anastasia Romanov fue hija del Zar Nicolás II y de la Zarina Alejandra, de origen alemán. Nació en junio de 1901 en San Petersburgo. Seguramente la conozcas por la popular película animada que se realizó sobre ella en la que Thalía se encargó de grabar el soundtack.

Fue la menor de las hijas mujeres del Zar después de Olga, Tatiana y María. También era la hermana mayor del pequeño Alekséi, el futuro heredero al trono. La conocida película de Disney de 1997 está inspirada en su figura.
FUENTE: SectorCine

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Solamente que en la historia de la vida real los Romanov no eran queridos por el pueblo, ni tenían un vínculo cercano con los habitantes rusos, sino que vivían en una burbuja de lujo ignorando los problemas económicos de su gente. Algo similar a lo que ocurría con María Antonieta en Francia.

La Zarina era criticada por su carácter frívolo y también se sospechaba que podía ser espía por parte de su país, al igual que un monje que los aconsejaba y trataba la hemofilia del más pequeño, el famoso Rasputín.

El padre de Anastasia era conocido como Nicolás “el sanguinario“, estpa lejos del padre amoroso que muestra la película de animación. El apodo se lo había ganado porque su reinado comenzó con la tragedia de Khodynka, un evento de “histeria colectiva“ luego de su coronación que terminó con 1389 víctimas y 1300 heridos.

Anastasia, apenas una adolescente

Los convulsionados años antes de la Revolución Rusa conforman el contexto de esta historia. Durante ese período de descontento los socialistas, obreros, soldados y campesinos se fueron organizando hasta acabar con el imperio ruso en 1917 e iniciar la República Socialista. Entonces, Anastasia era apenas una adolescente de 16 años.

La abuela de Anastasia era María Fiódorovna Románova, emperatriz consorte de Rusia, con la que Anastasia tenía una relación muy apegada. Ella se encontraba de viaje en el momento en el que la familia entera del Zar fue apresada y nunca creyó lo que había ocurrido.

FUENTE: Sputnik News

Una vez apresada la familia real y Nicolás II obligado a dejar el poder, todos fueron obligados a peregrinar durante un año, escondidos en lugares cada vez más reducidos, deprimentes y humillantes en manos de los soldados revolucionarios. 

Se dice que la Zarina había cocido joyas al interior de las ropas de todos ellos, por si alguna vez podían liberarse y comenzar de nuevo. 

El papel de Rasputín

El personaje de Grigori Yefímovich Rasputín era un monje místico consejero y aliado de la familia Romanov. No era espía alemán, pero según refiere National Geographic, sí complicó las cosas para el régimen zarista porque colaboró al desprestigio del régimen monárquico.

La influencia que tenía sobre el matrimonio de monarcas era poderosa por su vínculo con el pequeño heredero, al que trataba por hemofilia. Este vínculo no era bien visto no sólo por el pueblo, que lo acusaba de conspirador y mal consejero, sino también por parientes de la realeza.

Este recelo de familiares cercanos a los zares que no coincidían con los consejos políticos de Rasputín ni con su proceder terminaron con un complot para asesinarlo del que se tiene distintas versiones: que le dieron pastel con cianuro, que no moría, que entonces fue un palazo en la cabeza y dos disparos los que acabaron con su vida, entre otras.

Se dice que Rasputin había amenazado con que, si lo mataban para sacarlo del medio, ningún miembro de la familia del Zar lo sobreviviría más de dos años y así fue. Anastasia quería a Rasputín como un familiar, al ser considerado por su madre el salvador de su hermano menor.

El trágico final de Anastasia

Cuando en Octubre de 1917 tuvo lugar la gran revolución contra el régimen zarista que terminó con la abdicación de su padre, toda la familia, presa por los bolcheviques, salió de San Petersburgo.

Fueron hacia Yekaterinburg y se instalaron en la casa Ipatiev, bajo custodia. Aunque no fue su única residencia, ya que solían trasladarlos de un lugar a otro para que no fueran hallados por la contra revolución. 

Fue por entonces que se decía que la familia del Zar sería rescatada por el ejército blanco ruso, justamente un grupo nacionalista contra revolucionario. Así fue que ante la inminente posibilidad, las autoridades a cargo dieron la orden de ejecutarlos a todos.  

Anastasia, su familia y cuatro de sus sirvientes fueron asesinados y rematados con ballestas.

La leyenda de la princesa perdida

El mito dice que la gran duquesa Anastasia Romanov fue la única sobreviviente de la violenta matanza de toda la familia del Zar Nicolás II a manos de los bolcheviques en 1918.

Esta leyenda se debe a que su cuerpo y el de su hermano menor no estaban cuando fueron hallados los demás. Así, los interrogantes y el misterio del caso fueron terreno fértil para todo tipo de historias y especulaciones. Incluso, en distintos momentos, varias mujeres se presentaron diciendo ser la princesa que había logrado escapar de sus verdugos.

La más famosa entre las que aparecieron con este tipo de relatos fue Anna Anderson.

Su caso comenzó cuando en 1920 una enfermera del lugar donde Anderson estaba internada señaló su parecido físico con Anastasia y alertó sobre su presencia en un psiquiátrico de Berlín.
FUENTE: Red Historia

Fuente: Red Historia 

La paciente habría intentado suicidarse y había sido rescatada. Con negación al idioma ruso, que sin embargo entendía, pudo contar como un soldado la había rescatado por afinidad con ella, pero que dos años más tarde él había sido asesinado en Alemania, dejándola sola nuevamente.

Los psicólogos explicaban su negación al idioma como un recurso para superar el trauma y así la historia parecía verosímil. Conocía muchos detalles de la historia familiar y algunas personas cercanas al entorno de la gran duquesa decían reconocerla.

Pasaron muchos años en los cuales hasta personas cercanas a la corte del Zar la apoyaron y ella al externar, inició acciones judiciales para reclamar la fortuna que supuestamente le correspondía.

Según revela Vanity Fair tuvo un trágico final. Murió en 1984 jurando ser la heredera de la dinastía Romanov, aunque en 1991 se halló material genético que permitió comprobar que no era así.

Los estudios acerca de nuevos restos hallados terminaron con la historia de esta impostora y develaron que la verdadera Anastasia había sido asesinada junto a toda su familia la madrugada del 17 de junio de 1918. El mito de que la gran duquesa había sobrevivido era tal y sólo se trató de una creencia popular.

 

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