Así fue compartir la cena navideña con personas en situación de calle

Así fue compartir la cena navideña con personas en situación de calle

Anoche hubo en CABA y en Bariloche cenas de Navidad para quienes están en situación de calle o no tienen con quien pasar este momento tan especial. Desde la mirada de dos voluntarias, cómo se vivió la Nochebuena en estos lugares.

Giza Almirón

En la parroquia Nuestra Señora del Socorro (del barrio porteño de Retiro) hace 27 años comparten la cena de Navidad con personas en situación de calle. Anoche recibimos a 100 personas, aproximadamente, y había no solo gente en situación de calle, sino también aquellas que estaban solas y no tenían con quién compartir esta Nochebuena. Luego de la misa de 20 horas en el atrio, acomodamos uno de los salones donde había 17 mesas dispuestas.

A la cena asistieron personas que van cada 24 de diciembre hace ya muchos años, como Teresa de Jesús y Roberto, que viven cerca uno del otro en el barrio de San Telmo; y otras que iban por primera vez, como Nora y Leonardo. Estos últimos se incorporaron este año al desayuno que se ofrece desde Cáritas de la parroquia, de lunes a viernes y domingos a las 8.30 horas. Ambos estaban muy contentos y Nora expresaba estar muy sorprendida frente la experiencia comunitaria que encontró en el Socorro: “Nunca había vivido algo así en una iglesia, donde nos hicieran parte”.

En el Socorro hubo 10 personas aproximadamente

Varias personas que asisten al desayuno se acercaron a la cena. Es también el caso de un grupo de hombres que se conocieron en ese espacio semanal: Julio, Miguel, Raúl y Ricardo. Con ellos nos conocemos desde hace casi dos años, desde que empecé a ir como voluntaria todas las mañanas a servir el desayuno, y hemos generado un vínculo de mucha cercanía, en el que compartimos nuestras alegrías y también las dificultades.

Entre la gente que fue de voluntaria, había 14 que pertenecen a la Orden de Malta y 14 de la comunidad parroquial. Casi dos por mesa para servir, con una consigna clara: “No somos mozos, no despachamos comida. La idea es estar al servicio, vinculándonos con quienes están en las mesas”. Así lo enunciaba Claudia, quien trabaja en la parroquia y coordina hace muchos años esta cena.

Hombres del hogar Emaús, en Bariloche

Fue una noche de alegría, de encuentros, reencuentros y risas; de servir y recordar que Jesús nació para todos y todas. Y eso mismo pasó en San Carlos de Bariloche, en el hogar Emaús, que pertenece a la parroquia San Francisco de Asís. Fundado hace 15 años por el padre Pepe Lynch, Emaús está abierto todo el año y allí duermen hombres que están en situación de calle.

En esta Nochebuena hubo 20 hombres del hogar, tres personas sirviendo la comida, además de los tres operarios que trabajan en Emaús. Inés García es una de las servidoras de anoche, quien además cocina como voluntaria una vez por semana en el hogar. “Quería pasar la Navidad con ellos, ya que vengo compartiendo todo el año”, cuenta la joven.

Inés, voluntaria del hogar Emaús, fue a servir en la cena de Nochebuena

“Son pocos quienes se animan a pasar la Navidad con las personas que están solas y es muy importante porque son momentos muy sensibles, que te hacen recordar que la Navidad puede no ser tan feliz”, dice Inés. Este encuentro en el que compartieron una pequeña reflexión navideña, comieron asado, hubo guitarreada y repartieron regalos fue un momento muy especial, “fue muy lindo sacarles una sonrisa”, expresa la voluntaria.

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