Marlene, la chica de Villa Soldati que sueña ser cantante lírica

Marlene, la chica de Villa Soldati que sueña ser cantante lírica

Marlene es una joven de Villa Soldati que sueña con poder dedicarse a la música y compartir su talento dando clases de música en donde vive, buscando "transmitir mi pasión a los pibes del barrio". Está preparando su ingreso a la Universidad Nacional de las Artes para ser cantante lírica.

Giza Almirón

Marlene Luque tiene 25 años y vive con su familia en Villa Soldati. El gusto por la música lo heredó de Ramón, su papá, ya que recuerda desde chica los parlantes en su casa que vibraban a diario al son de distintas canciones. Así, esta joven empezó a cantar a los 5 años y a los 12, a componer.

En una pieza del barrio Los Piletones, cuando Marlene tenía 13 años, ella y un grupo de amigos empezaron un grupo de rap: V-13 Smoke (en alusión a la Villa 13, Soldati). “Ese género me transmite mucha fortaleza, poder decir lo que se siente y piensa”, dice respecto de este estilo de música de protesta. El grupo compone sus propias las letras y pistas, y compró de a poco todos los equipos para poder tocar. Desde entonces, V-13 Smoke toca en distintos barrios y participó también en el festival Ciudad Emergente.

Marlene con su familia: Ramón (su papá), Nilsa (mamá), Marilyn (su hermana mayor) y Ezequiel (su hermano menor)

Aunque Marlene siente una especial predilección por el rap, con el tiempo ha incursionado también en black music, funk, jazz, disco. Esto fue, en parte, gracias al Centro Artístico Solidario Argentino (CASA), que enseña música de forma gratuita a niños, niñas y adolescentes de los barrios P. Ricciardelli (ex Villa 1, 11-14) y Fátima (Villa Soldati).

Esta joven artista trabajó desde los 16 años. Empezó en Mc Donald’s y continuó en distintos locales de shoppings. Si bien en general se sintió cómoda en los ambientes laborales y el dinero le venía bien, ahora decidió dejar ese trabajo que le implicaba 10 o 12 horas diarias en pos de un microemprendimiento: vender ropa en la feria del barrio. Su sueño es dedicarse de lleno a la música.

“Mi familia siempre quiso que estudiara. Me costó años entender que el camino era por ahí”, cuenta Marlene, quien quiere anotarse en la universidad. Una de las cosas que la movió a dar el giro fue que entendió que trabajando tantas horas por día, estaba “perdiendo tiempo de crear, ensayar, estudiar lo que creo que me corresponde hacer. Ni siquiera estando en un trabajo tranquilo me sentía realizada”, dice la joven, quien reconoce su talento para cantar y componer. A propósito de esto, expresa: “Lo ideal es trabajarlo para poder ser profesional y de alguna manera abrirme camino, aprendiendo, además, a vivir con un poco menos”.

En la Usina del Arte, junto con Lacharobogarin y Ayelén Zuker

Quiso anotarse en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y le dijeron que la orientación era en música lírica. “Me gusta poder explorar varios estilos. El lírico es el techo de la técnica vocal, me parece que es lo que más puede ayudar a cantar todos los géneros”, afirma Marlene. Para el ingreso en la UNA, está tomando clases de audio perceptiva, además de canto. “Mi sueño es entrar a la carrera, recibirme, poder cubrir mis gastos con la música. También poder transmitir mi pasión a los pibes del barrio”, expresa con entusiasmo la joven, quien agrega en esta misma línea: “Está bueno inculcarles lo copado que es tener una pasión y formarte, saber lo que te gusta”.

La música es lo que le da a Marlene ganas de seguir adelante, “le da sentido a mi existencia”, afirma. “Creo que vine al mundo para hacer música, crear y transmitir”, dice esta artista, reconociendo su vocación. Anima, así, a jóvenes que viven en barrios como el suyo a seguir sus sueños: “Se puede, es más tarde que temprano que llega el reconocimiento al esfuerzo, pero no hay que bajar los brazos. Cuando te dicen que no, es sí. Quizás es más difícil para quienes no tenemos adquisición monetaria, pero hay que esforzarse, tratar de hacer lo mejor. Cada persona va creando su camino y aunque a veces nos hagan a un lado por ser villeros y nos estigmaticen. también te podés sentir orgulloso de ser de donde sos”, dice esta joven que inspira con su ejemplo.

Desde CASA, Marlene obtuvo una beca de canto lírico en la Juventus lírica y actualmente está atravesando su segunda renovación de la beca. “Llega un momento de la vida en que hay que elegir. Para un joven de un barrio bajo que necesita trabajar para comer, vestirse, tener un techo es importante elegir y sacrificarse porque lo vale. Al esforzarse tanto y hacerlo de corazón llegan las respuestas. Nunca nadie me regaló nada, por eso la beca me emocionó mucho. Fue un gracias del universo, que me anima a no rendirme”, cuenta la artista.

Mediante la música, Marlene dice que quiere escribir canciones que tengan un mensaje positivo y lo demuestra en Piensa, un tema de su autoría. Sin duda, el mensaje que Marlene está escribiendo con su vida es emocionante, inspirador, positivo.

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