Los “home studio” y las nuevas formas de producir música
Producir música siempre fue una actividad difícil y costosa. La complejidad y el requerimiento de equipos profesionales privaban a la mayoría de los artistas de acceder a dicho proceso. Gracias al avance tecnológico, fueron surgiendo nuevas opciones, haciendo que esto sea mucho más accesible. Este abaratamiento en las herramientas de producción democratizó de alguna manera el acceso de numerosos artistas a la producción musical. Ya no parece ser necesario contar con el apoyo de grandes sellos discográficos o acceder a estudios profesionales y costosos. Los "home studios" se imponen como herramienta clave para que artistas consagrados y amateurs puedan producir sus propias obras.
Te puede interesar
Amenaza de tiroteo en escuelas: el aprendizaje del "efecto"
“La producción musical cambió drásticamente con el acceso más democrático y mayoritario que tuvieron los músicos hacia elementos tecnológicos como placas de sonido para grabar micrófonos y computadoras. Cosa que hace unos 20 años quizás o antes, cuando se grababa en cinta, era prácticamente imposible y el sueño de cualquier músico”, sostiene en conversación con MDZ, Gonzalo Di Muro, músico y productor musical.
Además agrega que “la principal inversión que necesitás hacer para producir música es una computadora. Y tener dentro de esa computadora un software multitrack o Digital Audio Workstation (que se conoce como DAW por sus siglas en inglés). Con la computadora, tenés acceso a la grabación. Aparte de eso, necesitas una placa, monitores o parlante de un equipo de música para poder escucharte y si seguimos avanzando podría mencionar también auriculares y micrófono. O sea que con cinco elementos podrías acceder a una buena producción musical. Ya lo vemos con la movida del trap, una persona con una combo una placa y un micrófono y un par de monitores puede hacer maravilla y puede hacer bailar al mundo entero”.
De industria profesional a industria amateur
Por su parte, Marcos Calatrava, músico y productor, explica que la industria de la producción musical se fue popularizando. “Desde la perspectiva del productor, yo creo que lo que pasó fue que se expandió mucho el mercado en general. Se amateurizó la producción musical, no en un sentido de que se degradó, sino porque se expandió en cuanto al alcance digamos”.
Además, acota que “antes uno no podía, a menos que tuviera mucha plata, decir ‘quiero escribir una canción y grabarla’. Era algo más profesional. Si uno no era profesional, se dificultaba mucho grabar una canción o un disco. Creo que lo que está pasando hoy en día a gran escala es que gente que quizá no tiene como actividad principal la música, está pudiendo acceder a producir sus canciones”.
De este modo y gracias al surgimiento de los denominados home studio, muchísimos músicos amateur y personas que quieren incursionar en el mundo musical como hobby, se encuentran con la posibilidad de dar “vida” a sus canciones con una facilidad impensada tiempo atrás.
Según Nicolás Legon, productor y músico, el auge de los home studio tiene que ver con que “salieron a la venta muchos equipos hogareños para producir en casa. Lo cual obviamente hace que haya una pérdida de calidad, aunque no tanta como para que realmente sea abismal la diferencia. Quizás un purista del audio, lo notaría más pero pienso que hoy con una acústica más o menos controlada en un cuarto de un departamento con un micrófono, una computadora y una interfaz de sonido ya podés hacer un disco y eso la verdad que se ve ahora en la música que está saliendo”.
Legon agrega que “eso hace que sea mucho más accesible, que haya oportunidades para seguir haciendo música y que no te frene el dinero. Antes sin un sello discográfico, sin un contrato discográfico, quizás no se podía desarrollar. Hoy en día está esto que se llama indie que es ser independiente y hacer la tuya tanto como artista como productor, yo lo pienso de los dos lados”.

