Manu Chao, un artista para volver a viajar
Una mentira piadosa y válida para descansar un poco de esta nueva música que si bien cada día me gusta un poco más, no es para mí, salvo algunos temazos de Wos, Londra o Trueno. Mientras sonaba "Desaparecido" me preguntaba qué sería de la vida de este viajero eterno que tantas veces me acompañó en mi discman o en algún auto, camino al Norte, a Córdoba, al Sur, a la playa o caminando por el microcentro. Hace veinte años Manu Chao nos hacía viajar con él a donde sea. Siempre estaba Manu de fondo. Hoy no sé si todos lo seguirán escuchando o si tendrá nuevos oyentes, y esa fue la razón un poco lo que me llevó a escribir esta nota y recomendarte a este artista.
Clandestino fue un disco compuesto de 16 canciones unidas entre sí que hablan del amor, la melancolía y del desamor, de la vida en general, de la inmigración, de la pobreza y la injusticia. Lo grabó en un estudio portátil mientras tocaba en diferentes pueblos de distintos países y ese es el sello tan personal que le dio al disco. Esos viajes y esa forma de grabar se nota en esta ruta musical que viene acompañada de fondos de sonidos que van desde balas a sirenas, de noticias de radios a discursos o desde diálogos de películas a mensajes de contestadores automáticos.
Para lo que sonaba en esa época, 1998, fue un estilo totalmente nuevo que mezclaba muchos ritmos como reggae, rumba, cumbia o ska pero todo bajo un sonido muy personal, el sonido Manu Chao, que influenciaría a miles de músicos de Latinoamérica. Fue el que dijo que cualquier ritmo se podía mezclar con otro y que yo recuerde, el primer disco que funciona como si todo fuera una misma canción. Un disco que si alguna vez viajaste con él, te quedó en la memoria como lo hacen las fotos de los viajes. Canciones variadas con algo en común, pegadizas y letras simples que a veces se repiten pero que te quedan. Y que la cantaron todas las clases sociales y en todo tipo de lugar que te imagines. Uno de esos discos hipnóticos que sonaban y sonaban y nunca te cansabas de escuchar.
Manu es como una leyenda y se dicen muchas cosas de él. Seguramente la mayoría sean ciertas -I want to believe-: que suele tocar gratis en barcitos de pueblos perdidos que va conociendo. Que nunca transó con publicidad ni con política. Que no usa celular, ni le interesa recibir premios (lo del celu debe ser viejo porque ahora te contaré de su Instagram). Que está o estuvo unido a cientos de causas políticas y de bien público. Y que a pesar de ser francés, nos pertenece a todos -por algo será que canta en francés, inglés, catalán, portugués y español-.
Al menos cuando viene acá, somos testigos de que hace publicidad por su cuenta, no se ven logos y suele tocar en estadios que no son los típicos de recitales, como la cancha de Atlanta, que he tenido el gusto de ir a verlo y vivir una maratón interminable de canciones y nunca se cansaba. Casi que se fue después del público. En vivo Manu vuelve a ese sonido de Mano Negra, su primera banda, donde mezcla el power de su primera banda con el acústico de su etapa solista: arranca cada tema tranquilo y en el estribillo explota todo por los aires.
Vino varias veces a Argentina y además de estadios ha tocado en trenes, en el Borda con La colifata donde los ha llevado a estadios, también cantó en una estación de servicio de Constitución, y en una Plaza Italia bajo la lluvia, siempre de manera improvisada para los pocos que estaban en el lugar. Y como todo fan del Diego, QEPD, le hizo dos himnos. En Mano Negra le escribió Santa Maradona y en su etapa solista la gran Vida Tómbola, donde si no viste la versión que le canta cara a cara en la calle, vale la pena en estas fechas tan especiales de homenajes al diez, verlo ya mismo.
Hoy vive en Barcelona y tiene sesenta años. ¡Sesenta ya! Increíble cómo pasa el tiempo ¿no? Igual parece Benjamin Button, se ve cada día más joven.
Aunque no haya sacado un disco de estudio desde el gran La Radiolina (2007), viene subiendo temas sueltos en Spotify, donde me puse a sumar todos y tiene casi treinta. O sea que podría haber sacado tranqui un disco doble. ¿Los oíste o ya te olvidaste de Manu Chao? Yo le vengo dando play desde hace días y fue como encontrar un tesoro musical entre manos, no sabía que tenía tanto material. O sea que nunca se ha quedado quieto.
Me interesó también saber qué onda con el covid y Manu, y encontré que cuando no, estaba girando por India, recorriendo algunas ciudades en formato trío y en pequeños bares. Apenas llegó este maldito bicho, hizo lo posible para volver a su lugar en Barcelona y ahí se quedó componiendo nuevos temas bajo el nombre de "Coronarictus Smily Killer Sessiones".
Después mi curiosidad me llevó a su Instagram oficial, búscalo como Manu Chao Official, y vi que volvió a viajar y a girar con el nombre del Chapulín, un autoapodo hermoso seguramente en homenaje al superhéroe número uno que tuvimos. Por ejemplo el 17 de noviembre tocó en las calles de Paris en apoyo a un condenado que luchaba por la inmigración. Y en épocas de confinamiento se ha organizado para apoyar la lucha del pueblo mapuche en Chile y la situación política que se vive en Colombia.
Desde su Instagram comienzo a scrollear y me encuentro con muchísimos temas acústicos que no están en Spoti, temas viejos suyos, covers y cosas nuevas o que al menos no me sonaban. También me sorprendí con muchos videos nuevos cuando lo busqué en YouTube, donde me quedo con esta canción llamada #PaseandoPerros, una rumbita que demuestra que su talento sigue intacto.
De verdad, cuando muchos pensábamos qué onda Manu Chao, qué será de su vida, me doy cuenta que nunca dejó de componer ni de girar, era cuestión de buscarlo y seguir su mismo camino de siempre.
Manu arrancó en Mano Negra junto a su hermano, un primo y una gran banda que sacaron muchos discos. La banda era como un colectivo musical que acá la conocimos en 1994 en su excelente cuarto disco "Casa Babylon", que fue una explosión musical de ritmos y explotó el canal de MTV con los videos de "Señor Matanza", "La Vida" y "Santa Maradona". Fue una previa a la masividad de Clandestino.
Si veías MTV en esa época este video te lo vas a seguir acordando de memoria y seguramente más que nada por el baile al final del chiquito colombiano.
Hay canciones de Manu que realmente te hacen feliz y se pueden escuchar miles de veces por año logrando ese efecto de enamoramiento. Mr Bobby es una de ellas. Cantada en inglés, es un pedido al Sr Bob Marley para que nos ayude desde el cielo a que este sea un mundo un poquito mejor. Minha Galera es otra de amor cantada en portugués que está en el podio de la fábrica de Manu Chao.
Sea verdad, mentira o exageración, Manu Chao será tu mejor compañero musical para viajar con una mochila a tu espalda. No importa si viajás solo, con amigos o con una pareja. Lo importante es que viajes con Manu. Y más en este nuevo mundo donde estuvimos encerrados tanto tiempo.
Para despedirme te armé una playlist de este artista lleno de viaje, sinceridad y compromiso social llamado José Manuel Arturo Tomás Chao Ortega, ideal para viajar, ya sea con la mente o con algún medio de transporte. Sus temas van de Mano Negra a lo que más me gusta de sus solistas (lo conocido y lo nuevo), y pasando por dos capítulos que no fueron muy conocidos por acá: un disco libro en francés y su proyecto con Amadou & Mariam, una pareja de ciegos de Mali que grabaron con Manu un iluminado disco allá por el 2003.
Ojalá que oyendo esta playlist vuelvas a escuchar a Manu y vuelvas a viajar con él. Y si nunca lo oíste, abrochate los cinturones y preparate.
*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir"