La teta del Estado no alimenta equitativamente a los suyos

La teta del Estado no alimenta equitativamente a los suyos

Entre los muchos debates que abre el sonado "pornozoom" del diputado Juan Ameri uno de ellos es el altísimo costo de la política. Si este ex barrabrava salteño cobraba cerca de $300 mil, ¿por qué a un médico o un docente se les sigue diciendo que "no hay plata" para aumentarles sus sueldos?

Rubén Valle

Rubén Valle

#Maridaje > Musicaliza esta columna Limousine con No California

 

Entre las incontables lecturas e interpretaciones que ofrece el #Tetagate del que habla el país y también, vergüenza ajena mediante, buena parte del mundo, está el reinstalar temas medulares como el costo de la política, las listas sábana y la formación y antecedentes de los candidatos. 

Y vale "exhumar" lo del costo político porque nos lleva -o debería- directamente a los sueldos de médicos, enfermeros, docentes y policías, entre otros tantos puntales en estos tiempos pandémicos. Salarios que están lejos, muy lejos de lo que gana el político del cargo más ramplón, y a los que nunca se puede aumentar a valores medianamente lógicos y justos porque "no hay de dónde". ¿No es muy obvio que hay de dónde?

El diputado hot, Juan Emilio Ameri, cobraba -hasta su obligada renuncia- la friolera de $238.839, además de un adicional por desarraigo de $34.000 (aunque estuviera en su Salta la linda anclado por la pandemia), o sea unos $272.839.

¿Seguimos sumando? Su novia y coprotagonista del papelón del año, Celeste Burgos, tiene un sueldo de $140.000 por mes por asesorar a su pareja. Suponemos, por cierto, que no en temas de imagen y comunicación

En un rápido repaso de salarios políticos, con concejales mendocinos que van de los $80.000 a los $140.000, legisladores provinciales e intendentes que promedian los $190.000 (casi lo mismo que gana el gobernador luego del "autorecorte" para el fondo Covid), asesores bordeando los $90.000, bien se puede afirmar que fondos hay. Y no dejemos afuera a la secretaria del expresidente de la Suprema Corte, Jorge Nanclares, que cobra "en mano" $405.000, lo que motivó en un rapto de indignación que hasta el propio Rodolfo Suarez cuestionara el excesivo monto en su cuenta de Twitter. A manera de marco de referencia, acotemos que el sueldo promedio de un docente en la Argentina es de $ 42.144 mensual.

Un mero puñado de ejemplos, pero absolutamente válidos para certificar la teoría de que sí hay caja para equilibrar el desfasaje con profesionales que son literalmente esenciales, con o sin pandemia. No se trata, por si salta un aludido de ánimo o bolsillo sensibles, de cuestionar el rol de la política y a sus ejecutores. En todo caso, el objetivo de esta comparación es sincerar que cada vez que se plantea en el ámbito de las Paritarias, o fuera de ellas, que "no hay plata" la conclusión es la misma: hay, pero sólo para la corporación política.  

No son algoritmos. Es plata. Contante y sonante. En un país dolarizado al límite de lo insólito. En una sistema donde la sucesora de Ameri, Alcira Figueroa, es una prestigiosa politógola que permanecía sepultada en esa lista sábana que le permitió al exbarrabrava salteño ocupar una banca. En un país en serio no hubiera resistido una "ficha limpia" como la que aprobó Mendoza

Italia viene de dar una fuerte señal a Europa y al resto del mundo. Con el recorte de legisladores que aprobó hace unos días a través de un referéndum -que apoyó el 70% de los votantes- se prevé que ahorrará 1.000 millones de euros en una década. Entre diputados y senadores ahora tendrá 345 legisladores menos. 

En Mendoza, el proyecto de reforma institucional que envió Rodolfo Suarez a la Legislatura el 11 de agosto planteó "disminuir sustancialmente el gasto de la política" (sic del gobernador). El ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, factótum de esta movida, apuntó que este proyecto “es una necesidad de un Estado más eficiente en el uso de sus recursos con una disminución de un gasto político y que tenga una herramienta institucional aggiornada a los tiempos”.

Avanzar en esa puesta al día de la Constitución que nos rige desde 1916 es necesario, pero hay decisiones políticas y económicas que perfectamente podrían arrancar mucho antes. Si al comienzo de la cuarentena se pudo recortar los salarios de los funcionarios en toda la provincia para donar "solidariamente" a los respectivos fondos Covid de los municipios, también desde ya se pueden ir afilando los lápices para un reparto más equitativo con los trabajadores que dependen del Estado. Ergo, de todos nosotros. 

#ElResaltador

Leviatán algorítmico

  • “No se trata tanto de 'control' y recolección abusiva de 'datos personales' sino de una conformación bastante distinta cuyo objetivo no es vigilar sino influir sobre los comportamientos. A este 'Leviatán algorítmico' no se lo puede enfrentar como a los viejos dispositivos de poder institucionales, ya que nunca lo podemos tener frente a nosotros, a fin de que, con total lucidez, podamos saber de qué se trata, porque nunca nos muestra la totalidad de su rostro y huye indefinidamente, libre así de ejercer, al abrigo de cualquier forma de oposición consecuente, sus plenos poderes”.  

{ Eric Sadin, escritor y filósofo francés, autor de La inteligencia artificial o el desafío del siglo } 

#Solapa

La verdad de la pandemia. Quién ha sido y por qué, de Cristina Martín Jiménez (Ediciones Martínez Roca, 384 páginas, $1.100)

  • Después de muchos años dedicada al estudio del mundo geopolítico-económico, para la periodista y escritora Cristina Martín el contexto de la crisis del covid-19 estaba claro: era una guerra. Es que los sucesos geopolíticos no ocurren aislados, todos están interconectados entre sí, y, además, suceden en unas circunstancias concretas y con intereses económicos y de lobbys de poder muy precisos. En este inquietante libro, estos y otros misterios encontrarán una clara y contundente respuesta.

#LaDataFlora 

 

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