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Dióxido de cloro: mercado negro y médicos en desacuerdo

Mientras los organismos oficiales advierten sobre los riesgos de consumir CDS, en los últimos días se conocieron dos muertes por consumirlo y el mercado ilegal por internet crece.
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"Voy a tomar un traguito, yo no recomiendo pero les muestro lo que hago", dijo Viviana Canosa y tomó un trago de una botella que tenía dióxido de cloro. Desde ese momento se agrandó la controversia.

El CDS o dióxido de cloro es un producto químico que se prepara a partir de clorito de sodio y ácido clorhídrico. Se utiliza como desinfectante o blanqueador en la industria textil y es tóxico en dosis alta.

Dos muertes relacionadas con el consumo de CDS se hicieron conocidas este fin de semana: un hombre jujeño de 50 años y un chico de 5 en Neuquén, aunque en ambos casos se está investigando si tiene realmente relación o no con el dióxido de cloro.

La hermana del hombre fallecido en Jujuy aseguró que él había consumido dióxido de cloro porque tenía síntomas de coronavirus, luego de ver un video que decía que el químico curaba la enfermedad. Según agregó, lo compró contactando a alguien por Facebook y le costó alrededor de $ 5.000.

Según el Ministerio de Salud de Neuquén, el chico de 5 años murió de un paro cardiorrespiratorio luego de tomar CDS, luego de que los familiares informaran que lo había consumido. Si bien los médicos no pueden asegurar que sea la causa de muerte, si comentaron que es tóxico a nivel renal y cardíaco.

La Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), por su parte, comunicó que: "Debido a la circulación de información en redes sociales y medios digitales relacionados a la utilización de dióxido de cloro para el tratamiento de COVID-19 u otras enfermedades, se recuerda que el producto mencionado no cuenta con estudios que demuestren su eficacia y no posee autorización alguna por parte de este organismo para su comercialización y uso". La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió sobre los riesgos, pero hay médicos que lo prescriben, aunque sea un tratamiento no aceptado.

Según el médico Eduardo Brandes: "El CDS puede ser tan útil... Estamos hablando de un producto que se puede producir de manera muy fácil y económica para toda la población. Esto es serio, no se trata de farandulizar la medicina. Es esencial que los médicos nos unamos, de que seamos rebeldes, es este el momento", agrega en una publicación por redes sociales, y advierte de una dictadura de la industria farmacéutica.

Mientras tanto, en las redes sociales es muy fácil conseguirlo si se lo busca, hasta envían un texto con la explicación de cómo prepararlo y usarlo. El valor va de los $ 500 a los $ 2.000 por una botella de medio litro. Los vendedores online aseguran que el producto es seguro y que los medios mienten y que lo único que logran es mantener el negocio de los laboratorios.

El producto tiene sus defensores y sus enemigos. Lo cierto es que no está autorizado por ningún ministerio de salud y que está comprobado que en cantidad es tóxico para el organismo. Los defensores argumentan mal uso en los casos de intoxicación.

El miedo al contagio, a la enfermedad y a la muerte, lleva a muchos a consumir remedios mágicos, que muchas veces, tienen peores consecuencias.