Argentina en alerta por nueva ola de rebrotes en países vecinos
Tras un breve periodo de relativa calma que permitió recuperar buena parte de la actividad económica resentida durante los primeros meses de la pandemia de coronavirus, en diciembre volvieron a registrarse nuevos brotes de la nueva enfermedad en varios países de América Latina, lo que obligó a los gobiernos a dictaminar medidas como el cierre de actividades y nuevos esquemas de confinamientos. En ese sentido, en la Argentina se mira con preocupación lo que ocurre en la región mientras se sospecha que la situación en el país podría complicarse después de las fiestas.
Países como Uruguay, Colombia y Brasil adoptaron diversas medidas ante la suba de los contagios y muertes por covid-19, mientras que otros como México aún no dictaminaron nuevas restricciones, según publicó el portal Infobae.
Siendo considerado hasta hace poco tiempo como un país modelo en el manejo de la pandemia, con la apelación a la responsabilidad ciudadana y manteniendo pocas medidas restrictivas como ejes de gestión, Uruguay sufre por estos días un aceleramiento en la curva de contagios, por lo que el presidente Luis Lacalle Pou decidió aplicar varias restricciones inéditas en la vecina nación, como la limitación de las aglomeraciones y el transporte, entre el 21 de diciembre y el 10 de enero, lo que incluye el cierre de sus fronteras a excepción de uruguayos o residentes que hayan adquirido pasajes antes del 16 de diciembre.
Incluso, el gobierno uruguayo pretende limitar severamente las reuniones sociales y familiares durante 60 días, prorrogable por 30 más, aunque esta medida depende de su aprobación en el Parlamento local.
La situación es especialmente alarmante en Colombia, donde este mes se registran los peores números en cuanto a contagios confirmados y fallecimientos diarios por coronavirus, al punto de que varias regiones han anunciado alerta roja hospitalaria y nuevas medidas de distanciamiento, especialmente porque en las últimas semanas se han detectado importantes aglomeraciones de personas en centros comerciales por las compras navideñas y donde no se respetan las medidas sanitarias obligatorias como el distanciamiento de dos metros y el uso correcto del tapabocas.
La alcaldía de Bogotá, a cargo de Claudia López, ordenó la suspensión hasta el 15 de enero de 2021 de los procedimientos quirúrgicos de mediana o alta complejidad que no sean urgentes, así como los de complejidad intermedia que requieran hospitalización, para ayudar a despejar las salas de atención médica que permitan atender a contagiados por el virus. Asimismo, se dispusieron restricciones a la venta y consumo de licor en zonas del país que tuvieran una disponibilidad de camas UCI menor del 30 por ciento.
Brasil también presenta un panorama preocupante, con aumentos paulatinos en las cifras de fallecidos que ayer superaron el millar y ubican al gigante sudamericano como el segundo país del mundo con mayor cantidad de muertes por covid-19. Sin embargo, la decisión de restringir actividades está a cargo de los gobiernos locales, en buena parte por la decisión del presidente Jair Bolsonaro de no aplicar políticas centralizadas para combatir la pandemia.
En Río de Janeiro, uno de los estados más afectados por la nueva ola de covid-19, suspendió las celebraciones de fin de año en la playa de Copacabana y los desfiles de carnaval, a la espera de una vacuna que permita volver a celebrar estas fiestas caracterizadas precisamente por sus aglomeraciones.
Qué sucede en la Argentina
Nuestro país atraviesa una etapa de relativa estabilidad respecto a los indicadores de contagios y muertes, pero que parece estar llegando al final mientras la mayoría de las provincias alcanzó el mayor grado de apertura comercial desde que comenzó la pandemia.
Un dato preocupante lo reveló hoy el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, al reconocer que en esa jurisdicción se registró un leve ascenso de la cantidad de contagios superando el umbral de los 500 casos diarios, lo que no ocurría en las últimas semanas. Por ende, Quirós instó a la ciudadanía a retomar las medidas de cuidado de cara a las fiestas de fin de año, recordando la importancia de que los encuentros se realicen al aire libre, donde disminuye sensiblemente el contagio.
A la espera de la llegada de las primeras vacunas rusas y mientras se negocia con China y con los laboratorios, en el Ministerio de Salud de la Nación son realistas. Saben que el rebrote está a la vuelta de la esquina. “Sucedió en Europa, está sucediendo en los países que nos rodean, ¿por qué a nosotros no nos va a pasar?”, reflexionan.
Hay una cuestión que preocupa especialmente a las autoridades y es el desborde de los adolescentes, quienes son reticentes a usar los barbijos y respetar el distanciamiento social. Las fiestas (cada vez menos clandestinas) se multiplican día tras día. “No tienen miedo a enfermarse porque piensan que el covid es un resfrío leve, que no les va a hacer ni cosquillas, pero lo que no toman en cuenta es que ellos son vectores que pueden terminar contagiando a sus padres, a sus abuelos y a todos aquellos que los rodean”, resumen los especialistas. “La pandemia pinchó”, repiten. Pero la realidad es que la pandemia no sólo no pinchó, sino que seguirá vigente durante varios meses más.
El presidente Alberto Fernández anunció este viernes que la fase de distanciamiento social se extenderá hasta el 31 de enero, pero la realidad es que luego de las fiestas de fin de año se hará una nueva evaluación de cómo está la situación, dado que se teme que lo sucedido actualmente en los países vecinos se replique en la Argentina, teniendo en cuenta las dilaciones en torno a las llegadas de las vacunas y la fragilidad de una economía que no resistirá otra cuarentena estricta.
Uno de los sectores con las alarmas encendidas es la educación. Si bien hay esperanzas de que el 17 de febrero se pueda iniciar el ciclo lectivo en forma presencial, hoy en el Ministerio de Educación se están preparando para un escenario similar al de 2020. “Si hay un rebrote, es muy difícil que podamos abrir las escuelas”, dicen. Una proyección optimista indica que los chicos volverían a las aulas recién a mediados de 2021.