Gil Pereg estranguló a su madre con un lazo
Nicolás Gil Pereg (37) asesinó a su madre, Pyrhia Sarusi (63), estrangulándola con un lazo y no a golpes como se presumió en un primer momento. Así lo determinaron los análisis anatomopatológicos que se le realizaron al cuerpo de la mujer para determinar su causa de muerte.
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En cuanto a su tía, Lily Pereg, ya se sabía desde un primer momento que Gil Pereg la había asesinado de tres disparos con un revólver calibre 38 que tenía registrado a su nombre junto a otras 41 armas.
El cuerpo de la madre de Gil Pereg presentaba muchos golpes y señales de arrastre, por lo cual en un primer momento se pensó que el acusado la había matado a golpes. Sin embargo, tras exhaustivos análisis, los forenses concluyeron que el israelí mató a su madre estrangulándola con una soga.
Luego de asesinar a sus víctimas, el israelí se ensaño con ambos cuerpos y les incrustó hierros en distintas partes antes de enterrarlos y taparlos con piedras en el fondo del predio de Julio Argentino Roca al 6000, frente al cementerio municipal de Guaymallén, donde vivía en condiciones cercanas a la indigencia.
El caso
?El 11 de enero, Lily Pereg (54) y Pyrhia Sarusi (63) llegaron a Mendoza para vacacionar y visitar a Nicolás Gil Pereg, sobrino de Lily e hijo de Pyrhia. Las mujeres alquilaron un departamento céntrico en la calle España, dejaron sus cosas y al día siguiente fueron a visitar el predio de calle Roca donde vivía el israelí.
Las cámaras de seguridad captaron a las mujeres ingresando en la propiedad de Gil Pereg, ubicada frente al cementerio municipal de Guaymallén, pero no las captaron saliendo. El israelí en un principio se constituyó como víctima y denunció la desaparición de las mujeres, pero con el correr de los días se convertiría en el principal y único sospechoso.
El viernes 25 de enero la fiscal de Homicidios Claudia Ríos resolvió detener e imputar a Gil Pereg por el doble crimen. Al día siguiente, se realizó un allanamiento en el predio donde vivía y se encontraron los cuerpos de ambas mujeres con su pasaportes. Los cadáveres estaban enterrados al fondo de la propiedad, a 1,50 mts de profundidad, tapados con piedras y con hierros incrustados en varias partes del cuerpo.