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Caso Fortunato: suman pruebas para minimizar las dificultades visuales de Silva

Antes del comienzo de la quinta jornada del juicio por la muerte de Genaro Fortunato, el fiscal Fernando Guzzo solicitó incorporar nuevos elementos al expediente para demostrar que Silva vio al joven antes de atropellarlo.

A las 9 de la mañana comenzó la quinta jornada del juicio a Julieta Silva por la muerte de su pareja Genaro Fortunato, ocurrida el 9 de septiembre del año pasado a la salida del bar "Mona" de San Rafael. 

Se espera que durante la jornada de hoy continúen los testimonios de allegados a los jóvenes y de quienes estaban en el boliche esa noche, para que brinden detalles sobre cómo era la relación entre ambos y ayuden a esclarecer lo sucedido en el interior y a la salida del bar "Mona". 

Serán seis los testigos que declararán hoy y la expectativa está puesta principalmente en el testimonio de un odóntologo que habría presenciado el momento en el que Silva atropelló a Fortunato. Junto al cuidacoches que ya declaró, son los únicos dos testigos presenciales del hecho, por lo cual su testimonio es de vital importancia.

Antes de comenzar con las testimoniales, el fiscal Fernando Guzzo pidió incorporar una serie de pruebas al expediente, basándose en el testimonio brindado por Silva el primer día.

La primera prueba que Guzzo pidió incorporar es la impresión de mapas de Google Maps, que marcan las distancias precisas que recorrió Julieta Silva el día de la muerte de Genaro Fortunato. La defensa de Silva no se opuso a que esta prueba sea incorporada.

 La segunda prueba que Guzzo solicitó sumar al expediente son las características técnicas del vehículo Fiat Idea que manejaba Silva la noche del hecho. La defensa de la acusada tampoco se opuso a la incorporación de esta prueba.

La tercera prueba que el representante del Ministerio Público Fiscal pidió incorporar al expediente fueron las dimensiones de una cancha de hockey, a lo cual la defensa de Silva se opuso por considerar que "no es objeto del proceso". 

Guzzo quiere incorporar esta prueba porque Silva contó en su declaración que jugaba al hockey sin anteojos y entrenaba al menos dos veces a la semana en horario nocturno. El fiscal pretende de esta manera minimizar las dificultades visuales de Silva, quien sufre un astigmatismo de grado 3 y no llevaba sus lentes la noche en que arrolló a Fortunato.