Mendocinas enojadas con ellos: "Ya no nos conquistan"
Desde hace un tiempo hay una queja recurrente en una gran parte del universo femenino, y tiene que ver con una actitud del hombre que las tiene desconcertadas y angustiadas. "Ellos ya no te conquistan", dicen. "¿Qué pasa con los gestos de ellos? Ya no hay flores, ya no hay un cartelito en el auto que te sorprenda, no hay cortejo, no hay creatividad", especifican.
"A mi me gustaría ser hombre por un mes para enseñarles cómo nos gusta que nos conquisten", dice una que está desilusionada porque según ella, o son adolescentes perpetuos, o autómatas sin romanticismo.
El sexólogo Patricio Gómez Di Leva se prestó a una interesante entrevista en el programa "Uno nunca sabe", de MDZ Radio, y comenzó a desentrañar este análisis de los comportamientos relacionales actuales considerando que "en el último tiempo los roles del hombre y de la mujer han ido cambiando mucho. El hombre está un poco desorientado, buscando su lugar. Te pongo de ejemplo el piropo: antes un señor piropeaba sin problemas, y ahora se lo cuestiona. Un hombre antes de decir un piropo debe pensar hasta que punto es tal y cuándo comete un acto irrespetuoso".
Si bien hoy este salto de la mujer hacia la igualdad con el hombre es un hecho absolutamente positivo, Gómez Di Leva sostiene que "en ellas se produce una suerte de contradicción: por un lado la mujer avanza y evoluciona pero por otro extraña esos pequeños gestos del hombre, que se inscriben dentro del machismo".

"Fundamentalmente lo que se perdió es todo lo que tiene que ver con los rituales", explica el profesional. A la hora de hablar del "gataflorismo" por el cual las mismas mujeres que se quejan de que ya no hay hombres galantes se ríen o les parecen pesados aquellos que sí lo son, Patricio sostiene que frente a esto no hay una ley taxativa, sino que "todo es relativo. El mismo gesto, depende de los ojos de quién lo mire y de la persona que lo realice, tendrá reacciones diferentes. Si el ramo de flores te lo trae alguien que te interesa, te va a encantar. Pero si te lo entrega alguien que no te interesa, te va a parecer pesado, antiguo o insoportable".
Si hablamos de lo sexual, el hombre tiene que saber que si quiere conquistar a una mujer, el deseo sexual de ella empieza mucho antes que la llegada a la cama. Empieza justamente con estos gestos: un mensajito amable, una actitud pueden erotizar totalmente a una mujer. Después vienen las caricias y los besos, y después finalmente, el sexo".
"No hay nada que le aporte más, o le haga mejor a la autoestima de una persona, que sentirse deseado. Y esto es tanto para la mujer como para el hombre. Es por eso que necesitamos de este tipo de gestos. El hombre quizás no lo demuestra tanto, pero también lo necesita. Y más allá de lo sexual, lo más importante es sentir que al otro le importás", asegura Gómez Di Leva.
"La mujer se ha vuelto parecida al hombre porque nos cansamos de que nos tomen de tontas y nos engañen: por eso nos hemos vuelto iguales. Además la conquista no es todo romanticismo, florcitas y bombones", disparó una oyente de la radio.
"En el matrimonio, cuando uno tiene lindos gestos y la respuesta es la mala onda, el dolor de cabeza y el 'no'... bueno, ahí te cansás de ser romántico", retrucó un oyente varón.
La charla siguió con opiniones de los oyentes, y con otros cuestionamientos: ¿Los varones tienen gestos que no son por amor, sino para conseguir algo a cambio? ¿El varón regala, o invierte? A la hora del sexo... ¿esto se transparenta en algo express, más compulsivo para sacarse las ganas? Podés escuchar las respuestas a estar preguntas y muchas más en la entrevista completa, a continuación:
¡A escuchar!


