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Por qué a los jóvenes mendocinos les cuesta conseguir trabajo

Son los más afectados por el desempleo y la precariedad. La mayoría depende de "contactos" para conseguir un empleo.

*Por David Miranda

Cada vez se hace más difícil conseguir un trabajo estable para los jóvenes mendocinos. Esa realidad la viven en carne propia quienes buscan empleo tras salir de la escuela y también jóvenes profesionales.

Eso quedó a la vista cuando se realizaron en Mendoza y Buenos Aires ferias de empleo joven. Hubo mucha más demanda que oferta y la mayoría de los que postularon para alguna de las vacantes, no quedaron. En Mendoza, según el Observatorio Laboral de la Universidad Nacional de Cuyo, la mayoría de los desempleados son jóvenes. Lo mismo pasa con la calidad del empleo: las personas de menos de 30 años parecen estar "condenados a los trabajos basura". Más del 60% de los jóvenes tiene precariedad laboral.

Julieta Suarez tiene 19 años, el año pasado terminó sus estudios y ahora busca trabajo. "Trabajé en un kiosco en atención al cliente, en donde me pagaban $150 por día y eso se puede considerar lo más estable que me ofrecieron", comentó. "Después trabaje en un callcenter de una reconocida empresa de venta de celulares. Las condiciones de pago eran muy malas. Te pagan un sueldo de alrededor de 4500 pesos y las comisiones en negro. Se trabaja seis horas y los sábados también", agregó.

Asimismo, enfatizó que "lo peor de todo es que los jefes están encima tuyo para ver si vendés y si no lo hacés, te empiezan a tratar mal. Cuando bajé mi rendimiento de ventas, me echaron. Actualmente no tengo trabajo".

"Yo sigo buscando trabajo, pero hay chicos que se cansan y después de varias experiencias fallidas se frustran y dejan de buscar", agregó Julieta.

Un contacto, la clave

Un aspecto relevante es el modo en el que los jóvenes acceden a su primer trabajo, en tanto caracteriza su proceso de inserción laboral. Los contactos personales son el canal predominante de acceso: 8 de cada 10 jóvenes declararon haberlo obtenido a través de conocidos, amigos o familiares. El segundo canal más declarado por los jóvenes es el contacto directo al empleador. Se destaca aquí una diferencia entre varones y mujeres, en tanto casi el 14% de las mujeres utilizaron esta vía, mientras que para los varones el porcentaje fue del 7,7%.

La mayoría termina el secundario y sale a buscar trabajo, pero no lo encuentra, e incluso muchos se han recibido en una carrera y todavía no pueden conseguir empleo. 

Alejandro Ruiz (25) es un joven que el año pasado se recibió de Licenciado de Comunicación y explicó a MDZ  que al principio comenzó a buscar trabajo pero al no tener ningún contacto no tuvo éxito. "En total he tenido unas cinco entrevistas y mandé cerca de cuarenta currículum", dijo. Además, Alejandro contó que tiene dificultades para conseguir empleo como docente, ya que todavía no le entregan el título. Entonces tiene que esperar a un cuarto llamado para poder presentarse. "Tengo que esperar ocho meses para que me den el diploma", explicó.

 "Ahora me voy a presentar para dar clases de literatura", agregó

Asimismo, el joven asegura que las empresas buscan ver cómo es tu perfil, pero más que nada les importa la experiencia laboral. "Los medios por ahí no le dan mucha importancia al titulo, más que nada les importa si tuviste experiencia en un medio", detalló.

Similar es la opinión Facundo Viñuela, que se recibió de Licenciado de Economía y después de cinco años le fue muy difícil encontrar trabajo. Además afirma que ahora tiene 31 años y para algunos trabajos es viejo y para otros muy joven. "Buscan los promedios mas altos o los recién recibidos. Y cuando apenas te recibí no tenes experiencia", contó Facundo.

Al analizar la razón principal por la que los jóvenes nunca trabajaron se observa que una amplia mayoría declaró que está estudiando, proporción de mayor peso para los varones que para las mujeres (71,5% y 59,7% respectivamente). Cabe destacar que algo más del 13% de las mujeres nunca trabajó. Con porcentajes considerablemente inferiores, y similares entre varones y mujeres, el 6,5% de los jóvenes declaró que nunca trabajó porque no le interesa o no quiere hacerlo, y el 7,8% porque considera que es muy joven para ello.

En el Gran Mendoza el 24,9% de la población ocupada son jóvenes de entre 15 y 29 años y el 47,8% se concentra en las edades comprendidas entre los 30 y 49 años (grupos de edad media). "Si se observa la población desocupada, el 34,8%, se encuentra entre los 15 y 29 años. Este guarismo muestra claramente que en los jóvenes el impacto de la desocupación registra niveles muy superiores a otros grupos de edad", indica el informe de la UNCuyo.

Gráfico 2: Población ocupada y desocupada de 15 años y más, por grupos de edad Mendoza, II Trimestre. 2016

Dentro de la población ocupada, "al enfocar la mirada en la intensidad horaria de la ocupación se observa que el 78,5% de los trabajadores de hasta 19 años trabaja menos de 35 horas semanales, es decir, se encuentra en situación de subocupación horaria".

"Es de señalar que la incidencia de la subocupación entre los jóvenes puede vincularse tanto a la combinación entre estudio y trabajo como a la tendencia a ser empleados en trabajos con importantes niveles de precariedad, entre los que se considera la imposibilidad de acceder a una mayor dedicación horaria. Este fenómeno se registra especialmente entre las mujeres jóvenes ya que adicionalmente se encargan de las tareas de cuidado al interior de sus hogares", dice entre sus conclusiones el estudio del Observatorio Laboral.