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Pocas posibilidades de hallar vivo al montañista mendocino

Mariano Galván y su compañero español Alberto Zerain, varados desde el sábado en el monte paquistaní Nanga Parbat, estarían sin provisiones de gas y atrapados en una zona casi inaccesible.

Las posibilidades de encontrar con vida al montañista mendocino Mariano Galván, de 37 años, y su compañero español Alberto Zerain en el monte Nanga Parbat, de Pakistán, son cada vez menores, dado que los experimentados alpinistas podrían estar atrapados a más de 6.000 metros de altura y sin suministros. Además parece haber poca predisposición del gobierno paquistaní en encarar tareas de rescate.

El periodista español y creador del programa "Al filo de lo imposible", Sebastián Álvaro, explicó en el programa Lo demás es lo de menos, de MDZ Radio, las dificultades que surgen para rescatar a Galván y Zerain, a quienes calificó como "dos buenísimos alpinistas en su etapa más fecunda" y  "gente muy fuerte": "No creo que los puedan encontrar con vida. La esperanza del todo no la perdemos, pero la situación pinta mal del todo". 

Un escalador mendocino desapareció en la "montaña asesina" de Pakis Según detalló el especialista, tanto la larga espera desde la desaparición de los montañistas el sábado pasado (domingo a la madrugada en Pakistán) como el sitio donde podrían estar varados complican las posibilidades de supervivencia. "Ambos salieron del campo base hace 10 días, por lo que probablemente ya no tengan ni gas para derretir agua e hidratarse. Además la señal de la radiobaliza que llevaban es muy preocupante: el sábado a las 4 de la madrugada la encendieron, en cinco horas hicieron 600 metros de desnivel, que probablemente a unos 6.000 metros y con nieve fresca, les obligó a emplearse a fondo. A eso de las 10, en lugar de ir por la cresta de la ruta, pareciera que la radiobaliza hubiera caído a una pendiente de nieve muy inclinada en la vertiente del Rupal, y luego se para a unos 250 metros por debajo. Ahí la radiobaliza emitió señal hasta la 1 de la madrugada (del domingo) porque se acabó la batería".

Sumado a ello, la predisposición oficial de Pakistán no es la mejor. Álvaro comentó que "intentamos movilizar un helicóptero de la Fuerza Aérea paquistaní pero hacer este tipo de cosas en Pakistán es muy complicado. A los militares de allí, la vida de unos occidentales caprichosos que van a jugarse la vida por escalar sus montañas les debe parecer un poco excéntrico".

Además denunció que "la compañía de rescate es un nido de corrupción: te exigen una fianza de 25.000 dólares para que el helicóptero levante el vuelo y luego 'veremos que es lo que hace'". 

Ante esta situación de indiferencia, Álvaro destacó que los gobiernos argentino y español están presionando a las autoridades paquistaníes, mediante las embajadas de ambos países, para que envíen una patrulla de rescate. Aparentemente, agregó, mañana un helicóptero recorrerá la zona para intentar detectar el sitio donde la radiobaliza de los montañistas emitió señales hasta último momento, con la esperanza de encontrarlos.

El Nanga Parbat es la novena montaña más alta del mundo, con una altura de 8.125 metros. Galván y Zerain estaban recorriendo una de las rutas más peligrosas de la montaña, que culmina en los picos de Mazeno, ubicados a más de 7.000 metros de altitud y que llegan a la cima máxima. 

Álvaro, quien estuvo cinco veces en Nanga Parbat, explicó que "esa montaña siempre nos ha tratado bien". Respecto al apelativo de 'asesino', señaló que "es debido a las expediciones alemanas que se realizaron en los años '30, subvencionadas por el régimen nazi, en las que había que vencer o morir, y en efecto se equivocaron y murieron: tan solo en dos expediciones murieron 26 personas". 

"La ruta que utilizaban en esos años es la cara norte, que suelta muchas avalanchas. Cuando a partir de los '60 se cambió de ruta, por la vertiente oeste, se ha convertido en una montaña ‘amable', dentro de los 8 mil y la dificultad que tiene", indicó.

La entrevista completa en "Lo demás es lo de menos", por MDZ Radio: