Trata de personas, una mirada profunda de Liliana Bodoc
Concebida en la ruta, en los bares, en habitaciones de hotel, en paseos por el cementerio, en una salita de emergencias, a través de la ventana de un micro, Elisa. La rosa inesperada (Ediciones Norma), de Liliana Bodoc, sobrevuela el tema de la trata de personas.
Te puede interesar
AUH Anses: por qué pueden suspenderte el pago en mayo 2026 y cómo evitarlo
La autora presentará su obra hoy jueves 26 de octubre a las 19 en la Nave Universitaria.
En junio de 2016 Liliana Bodoc emprendió un viaje por rutas argentinas. Quería hacer una nueva experiencia de escritura fuera del escritorio; moviéndose en busca de una historia. En un principio, cuando esta novela aún no tenía título, la llamaba "la novela viajera". En su recorrido le enviaba textos, poemas, audios y fotos a su editora Laura Leibiker.

En ese sentido Elisa. La rosa inesperada, es una novela concebida en la ruta, en los bares, en habitaciones de hotel, en paseos por el cementerio, en una salita de emergencias, a través de la ventana de un micro. Sin mencionarlo explícitamente, sin ponerlo en esas palabras, Elisa -la protagonista- es víctima de la trata de personas.
-
Te puede interesar
Atención: cortes de luz en siete departamentos de Mendoza este viernes
La editorial Norma ofrecerá información didáctica contra este delito con el apoyo de la Fundación María de los Ángeles para acompañar al libro que llegará a los colegios.
El 8 de agosto, en Córdoba, durante la presentación de la novela, la autora se encontró con Micaela Verón, hija de Marita Verón. "Muchas veces durante la escritura de la novela se me apareció el rostro de Marita", dijo la autora.
El material con las anotaciones y pruebas de escritura, y sus reflexiones sobre la literatura y el lenguaje quedó registrado en el blog: www.elviajedelilianabodoc.com.ar
Sinopsis
Su primera canción de cuna fue una cumbia. Después, cuando Naranja Dulce -el grupo de canto y baile de sus padres- salió de gira a buscarse un futuro, Elisa se quedó con su abuela en Santa Fe, entre la plancha y el rociador, y eligió otra música. Sin grandes anhelos, aceptó una invitación de su tía que prometía un paisaje diferente -el de Jujuy- y algunas palabras en inglés. Pero el diablo se interpuso y empujó su destino hacia el norte del norte.
Así llegó a Tilcara, donde allí, una voz de niña de piedra y el silbido de un viejo la alertaron del peligro. Elisa siente la amenaza en el cuerpo, y solo aliviará su pena cuando encuentre la música de sus propias palabras. La trata de personas.

