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Basura podrida detrás de los negocios de la Arístides
Los alimentos humanos en una esquina ya olían a podrido: se habían transformado en nutrientes para otras especies.
El olor en la esquina de Granaderos y Dag Hammarskjöld en plena Quinta Sección de Ciudad de Mendoza es vomitivo. Allí todo tipo de alimañas viven un festín con papas, panes y restos de minutas en descomposición.
No se puede pasar por el lugar. Si bien se trata de un contenedor de basura, o no lo han retirado ni aseado a tiempo, o algún interesado en esos restos los esparció por el lugar, o le pifiaron al querer embocar las bolsas con restos de comida y cayeron al piso.
La cuestión es que un lector de MDZ pasó por allí esta mañana y los alimentos humanos ya olían a podrido: se habían transformado en nutrientes para otras especies.
La esquina es un lugar de tránsito no recomendado.