Caos en el transporte: el recorte de frecuencias de colectivos llega al 30% en el AMBA y afecta a miles de pasajeros
La reducción de servicios se agudizó este miércoles en la Ciudad y el Conurbano, generando filas interminables en paradas y estaciones.
La paciencia de los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a ponerse a prueba este miércoles. Miles de pasajeros se encontraron con una reducción de frecuencias que alcanza el 30% en las principales líneas de colectivos, transformando el viaje al trabajo en una verdadera odisea.
El malestar se hizo sentir con fuerza desde las primeras horas de la mañana. En puntos neurálgicos de transferencia como Constitución, Liniers y Retiro, las filas de pasajeros se extendieron por varias cuadras, mientras que las pocas unidades que circulaban lo hacían al límite de su capacidad.
"Es una odisea llegar a destino. Uno sale con tiempo pero el colectivo tarda 40 minutos en pasar y, cuando viene, no para porque está lleno", relató un usuario en la zona de Once. Las quejas se replican en redes sociales, donde el retraso promedio para abordar una unidad supera ya la media hora en hora pico.
El factor gasoil: el efecto colateral de la guerra
La decisión de las empresas de acotar las frecuencias no es azarosa. El sector advierte que el precio del gasoil acumula un alza del 25% en el último mes, impulsado por la inestabilidad energética que generó la guerra en Medio Oriente. Esta suba disparó la estructura de costos de las compañías, que ahora aseguran no poder costear el servicio completo.
A través de una carta enviada al secretario de Transporte, Fernando Herrmann, las cámaras empresarias solicitaron una revisión urgente de la estructura de precios y subsidios. En la misiva, destacaron un desfasaje crítico:
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Referencia oficial: El Gobierno tomó el gasoil a $1.744,15 por litro.
Costo real actual: Las empresas lo estiman en $1.915 por litro (una diferencia del 9,8%).
La puja por los subsidios y las tarifas
Actualmente, el Estado Nacional destina unos $90.000 millones mensuales para asistir al transporte automotor. Según los cálculos oficiales, el subsidio estatal cubre el 65% del costo final del boleto, mientras que el pasajero paga el 35% restante a través de la tarifa.
Las empresas de transporte reclaman incluir el nuevo precio de los combustibles en el cálculo mensual y una asignación adicional correspondiente al mes de abril para garantizar la operatividad.


