Presenta:

Terminal: la pelea entre gremios que complicó todo

Los sindicatos UTA y SIPEMON se acusan mutuamente de ocasionar obstrucciones en los accesos a la Terminal. Las cámaras de seguridad serán la clave para desenmascarar a los responsables.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

Una protesta que, a simple vista, prometía ser pacífica derivó en un caos total en la Terminal de Ómnibus. Colectivos obstruyendo los accesos, unidades de corta, media y larga distancia arreglándose como pudieran en las inmediaciones de la estación y cientos de pasajeros totalmente desorientados y ofuscados, fueron las características de una postal agitada durante la tarde de ayer. En medio, fuego cruzado entre dos gremios potentes que se acusan mutuamente y reabren una pelea histórica que parece no tener fin.

Todo comenzó con una protesta encabezada por referentes de la unión de Tranviarios Automotor (UTA) contra la empresa transportista CATA, que se enmarca en una huelga general en diversas provincias del país. Este conflicto provendría de hace varios meses a raíz de denuncias por malas liquidaciones salariales e irregularidades, como exceso de horas trabajadas y falta de pago de viáticos, entre otros.

Desde UTA decidieron llevar adelante esta forma de protesta sorpresiva. Así, encabezados por el delegado regional Juan Carlos González, desde el sindicato se lo comunicaron a las autoridades de la Terminal, quienes pidieron al gremio mantener las garantías de circulación para las demás empresas de corta, media y larga distancia y no ocasionar inconvenientes. UTA prometió cumplir con esas demandas y acotar el paro solo a los colectivos de CATA por larga distancia.

Así se mantuvo durante la mañana y las primeras horas de la tarde del martes. Sin embargo, algo ocurrió. De repente, dos colectivos de CATA fueron colocados por un grupo de personas en el acceso y egreso de la Terminal, se pincharon las ruedas, atracaron las palancas y sacaron las llaves, con el claro objetivo de obstruir la entrada y salida de todos los vehículos.

Obviamente esto ocasionó un caos total, y si bien derivó en una respuesta rápida de las autoridades, con el traslado de colectivos hacia las inmediaciones de la estación automotora y la presencia policial y de Gendarmería para garantizar la seguridad, el desorden y la improvisación se hicieron fuertes, dejando a cientos de pasajeros en ascuas y totalmente preocupados.

Horas después, curiosamente se hizo presente en la Terminal un grupo del Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus (SIPEMON), encabezado por el titular Rodolfo Calcagni, que hasta ese momento no había intervenido públicamente en el conflicto. Según manifestaron a la prensa, su presencia en el lugar era para "solidarizarse" con los "compañeros amenazados" por UTA durante la mañana.

"Hay compañeros amenazados de muerte por el gremio nacional", sentenció Calcagni, aparentemente porque quisieron "irse a sus casas" y "no los dejaron, obligándolos a permanecer en la protesta" contra su voluntad.

Sin embargo, en UTA dicen lo contrario. Descartan las amenazas y colocan el foco del conflicto en SIPEMON. Básicamente, varias voces del gremio los acusan de ser los responsables de obstruir los accesos a la Terminal con el objetivo de "embarrar la cancha", aludiendo a la protesta contra CATA, y provocar "desmanes" que llevarían a levantar la huelga. Incluso, por lo bajo, hay quienes denuncian una "connivencia" entre este gremio local y los empresarios.

Estas versiones son absolutamente desmentidas por SIPEMON, y contraatacan manifestando que UTA usa "metodologías de apriete" contra los choferes que no se pliegan a las políticas del gremio nacional, como así también comentan que desde UTA insisten en el "traspaso" de afiliados hacia ese sindicato.

Las autoridades de la Terminal prefieren ser cautas en este conflicto entre los gremios, pero saben que dichas peleas pueden derivar en problemas para el funcionamiento de la estación. Por ello confían en la resolución de la Justicia para establecer quiénes fueron los responsables del bloqueo.

Por su parte, CATA emitió un comunicado en el cual apuntó directamente contra los delegados de UTA como los causantes de los cortes, aunque no abordó la problemática con sus trabajadores.

Lo que las cámaras de seguridad apostadas en la Terminal registraron fueron los movimientos extraños de una veintena de personas que, bajo una llamativa impunidad, tomaron dos colectivos de CATA y los apostaron en los accesos. Dado que pudieron ingresar fácilmente a las unidades, se cree que al menos parte de los implicados serían trabajadores de la empresa, y que actuaron junto a cómplices sindicales. Los responsables estarían identificados y es posible que se tomen medidas en los próximos días.

No es la primera vez que UTA y SIPEMON se enfrentan públicamente y cuyas pelean derivan en complicaciones para la Terminal. En octubre del 2011 ocurrió un episodio similar al de ayer, cuando Sipemon realizó abiertamente una "toma" de las instalaciones en protesta por el "robo" de afiliados de empresas como Andesmar y CATA a manos de UTA. Al año siguiente, una huelga de UTA ocasionó el rechazo de SIPEMON.