El chef mendocino que le cocinó al Chapo Guzmán
"No es que Mendoza me quedaba chica, sino que realmente aquí no sabía que hacer", comienza diciendo Cristian Morales.
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Se trata de un mendocino que llegó a transformarse en uno de los chefs más importantes de México y de todo el Caribe: reside en Cancún, donde tiene su exclusivo restó, y además es dueño de una de las empresas de catering más importantes de ese país. En el marco del Master of Food and Wine que se realizó en el hotel Hyatt, volvió a nuestra provincia y fue el protagonista del programa sabatino "El que avisa no traiciona", de MDZ Radio, enredándose en una charla sin desperdicios con Fernando Gabrielli y Federico Croce.
Nació en noviembre de 1978, y nunca olvidó sus orígenes. Siempre fue soñador, y se apegó a esas metas. Está orgulloso de su condición de "humilde", y no lo amedrentaron ni siquiera las penurias que tuvo que pasar cuando el terremoto de 1985 lo obligó a vivir por varios meses en una carpa con su familia. "Los sueños pueden hacerse realidad, pero siempre con tesón, con la determinación de trabajar, y trabajar y trabajar", explica. "Yo era pésimo estudiante: no me gustaba estudiar, y entonces en mi casa no me obligaron a hacerlo... Eso sí: siempre mi padre nos exigió no ser vagos, y el que no estudiaba, tenía que salir a trabajar. 'Yo los ayudaré, pero la plata también deben ganársela', nos decía".

"Nací en el barrio La Estanzuela, en Godoy Cruz. En ese momento era un barrio problemático, y me río ahora cuando voy y la gente me trata de Usted. Con mis hermanos juntábamos latas de cerveza en la calle para vender, y además yo trabajaba lavando autos en la puerta de la clínica Pelegrina. Tuve una infancia muy humilde, como muchos en esta provincia".
"Nunca me imaginé que iba a llegar a donde estoy: yo trabajaba porque tenía necesidad de comer. Además siempre me gustó pagarme mis cosas", sigue contando.
"Después de trabajar de barman en uno de los boliches emblemáticos de Mendoza, Forum, comencé a viajar por todo el mundo: viajé por 14 países, muy económicamente, muchas veces hasta durmiendo en la calle, hasta que empecé a trabajar en gastronomía que es lo que quería, y a progresar. Volví a América, estuve en Brasil y comencé a subir... cuando llegué a Cancún, me enamoré del lugar", relató Morales.
"Estuve trabajando para una cadena hotelera muy importante, con 2500 habitaciones y 15 mil comidas diarias: dormía dos o tres horas por día. Me estresé muchísimo, y un día dije: 'si me estreso para ellos, prefiero estresarme para mí', y puse mi pequeño restaurante de cuatro mesas, y al cabo de un año fue un boom: empecé con 300 metros cuadrados, y ahora tengo 5 mil".
"¡Hasta me invitaron a trabajar para el servicio presidencial del entonces presidente Fox, y yo estaba ilegal! Por supuesto, empecé a trabajar en las giras del presidente porque les dije que ya les iba a traer los papeles... una locura", cuenta divertido.
Anécdotas cinematográficas: el New York Times, Julia Roberts, Brad Pitt y más
"La cercanía con EEUU y estar afincado en un lugar como Cancún, que recibe 25 millones de turistas al año, me dio la posibilidad de codearme con gente que nunca pensé que conocería. Un día, debido a un evento de Sony, llegaron a mi restaurante Matt Damon, Julia Roberts, Brad Pitt y Salma Hayek. Hicieron una reserva a un nombre desconocido, y llegan todo estos juntos: quedé sorprendido porque ellos no podían creer que el mismo chef los atendía. No dimensionaba que me estaba haciendo tan conocido".
"Un día llegaron críticos del New York Times de sorpresa: normalmente cuando van periodistas nosotros invitamos las cuentas, pero en este caso no nos lo permitieron, y además pidieron que ni yo, ni el relacionista público ni ningún miembro del personal se siente a la mesa con ellos para charlar o explicarles nada: comieron, pagaron y se fueron. A los seis meses, la presidenta del Banco de Nigeria, me manda un agradecimiento porque había cocinado en un evento para ellos y me felicita por la nota en ese diario. Resulta que habían escrito una reseña espectacular, y nos habían puntuado de maravillas. Me pasé el día llorando, y lo único que se me vino a la mente fue la palabra de aliento de mi papá mientras trabajábamos en la calle de sol a sol".
La experiencia increíble: ¡cocinando para el Chapo Guzmán y Donald Trump!
"Nunca olvidaré el día en que estaba tranquilo en mi restaurante, y llegaron dos personas armadas en un par de camionetas negras y blindadas. Tocaron el timbre, entraron y me dijeron: 'prepárese, porque tiene que ir a cocinarle al jefe'. Yo no sabía de quién se trataba, pero pregunté que quería comer. 'Lo que uested quiera', me contestaron. 'Puede llevar a alguien más', me dijeron. Así que le dije a mi asistente que se aliste, y pregunté a dónde debía ir. Sin decirme palabra, nos subieron a la camioneta, y nos dijeron que no nos asustemos, pero que debían hacer algo que era parte del procedimiento... ¡Y nos encapucharon! Nos llevaron al aeropuerto, nos subieron a un avión, volamos más de una hora y media y no nos dejaron ni hablar entre nosotros de lo que pensábamos cocinar".
"Cuando llegamos, hicimos como una hora más en auto. Al llegar a una casa, nos quitan las capuchas negras y nos encontramos en una cocina -no sabíamos en qué lugar, y si estábamos en México o en otro país-. Pregunté cuántas personas eran los comensales, y me contestaron que 20. Me trajeron todos los ingredientes que pedí, y siempre hubo tres personas armadas en la cocina que nos custodiaban. Empezamos a hacer todo tipo de comidas, y la servimos".
"Cuando terminó todo, viene uno de los guardias y me avisa que me quieren ver. Salgo al salón de la casa, y efectivamente había una mesa de unas 20 personas y el Chapo de espaldas. Me acerco, y me saluda amablemente: "¡Muy rico todo! ¡Lo felicito! He confiado en su mano", lo cual me pareció muy fuerte. Me pagaron por la comida, volvieron a encapucharme, y me llevaron de vuelta a mi restaurante de Cancún".
Una oportunidad para disfrutar su gastronomía
El día jueves 15 de septiembre, a partir de las 20.30hs, GRILL Q de Park Hyatt Mendoza se vestirá de México. Es que Cristian Morales ha ideado un colorido menú de seis pasos que promete un explosivo recorrido por seis distintivas regiones de la gastronomía mexicana.
El menú constará de los siguientes pasos. Primer Paso (Representativo de México DF): crema de elote con coco, almendras tostadas y esquite. Segundo Paso (Representativo de Mérida): salpicón de castacam. Tercer Paso (Representativo de Puebla): trucha arcoiris con mole poblan y chocolate blanco acompañada de ñoquis al pesto de cilantro. Cuarto Paso (Representativo de Yucatán): costilla de res ennegrecida con chilmole y puré de camote. Quinto Paso (Representativo de Morelia): ravioles de huitlacoche con carnitas de lechón y cebollín. Sexto Paso, postre Sorpresa del Chef: el postre se presenta en el menú como un enigma que solo descubrirán los comensales de esta singular velada.
Pueden realizarse reservas o pedir información llamando al 4411245, o bien a través de e-mail: [email protected]
Escuchá la entrevista completa a Cristian Morales haciendo click a continuación:

