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La nieve mendocina está de moda

Cómo impactan el esquí y otras actividades al aire libre en las economías regionales. Y lo que pasa ahora en Mendoza.
Foto: Gentileza Juan Agustín Lara
Foto: Gentileza Juan Agustín Lara


No una, sino dos temporadas de buena nieve seguidas son una excelente noticia para los centros de esquí locales. Este año la cola de El Niño, o la zona neutra entre este fenómeno y el de La Niña, se portó "como un buen chico" y trajo precipitaciones oportunas: muy temprano en la temporada, para jolgorio de los esquiadores y snowboarders locales, amantes del fuera de pista. Es decir, nieve virgen, que no es "pisada" previamente por máquinas. Y más tarde, nevadas justo a tiempo para las vacaciones de invierno. Esto es clave, porque es donde se genera la "taquilla", los grandes ingresos concentrados de las tres semanas de receso escolar (el de Buenos Aires y los de varias provincias están desfasados en una semana).

Lo que queda es puro festejo y aprovechar otro segmento que nutre a nuestros centros, los esquiadores del hemisferio norte que viajan a donde sea persiguiendo el invierno y las buenas condiciones. Cuando los fanáticos ya no aguantan el sol y rastrean la web en busca de escapes, un artículo elogioso en el sitio adecuado puede ser tan oportuno como una buena capa de nieve fresca.

Este es el caso de una nota reciente de snowbrains.com. La publicación no ahorra cumplidos para la Argentina y para varias de nuestras virtudes: la carne, el malbec, el tango (con foto de Obama haciendo sus palotes), los Andes y el Aconcagua. También -por supuesto- el tipo de cambio, favorable para los dolar-tenientes. La nota se titula "Las diez principales razones por las que tenés que esquíar en Sudamérica".

Portillo, en Chile, es muy popular en América del Norte y Europa. Varios equipos nacionales de esquí entrenan allí cuando en sus países es invierno. Las Leñas y su gran superficie esquiable también atraen a este público. Catedral, en Bariloche, es otro clásico para esquiadores del norte, con el bonus track de la naturaleza patagónica.

Pero los más cercanos Penitentes y Los Puquios tienen también sus fieles. El terreno fuera de pista de Penitentes, según los que saben, es un enorme parque de diversiones. Así lo considera también el francés Aurelien Routens, quien recorre el mundo -mejor dicho su parte esquiable- filmando un programa que emite por la web, "Carpe Diem". El "freerider" le dedicó un capítulo al complejo de la Ruta 7 y a las montañas cercanas, como las de la Quebrada de Matienzo. 

Los Puquios, si bien es más pequeño, apunta alto: en su página de Facebook se pudo ver a las chicas y chicos del seleccionado olímpico de invierno de la Argentina (categoría menores) entrenando y haciendo demostraciones en el Parque de Nieve local.

Y, en tren de mirar hacia afuera, también podríamos tomar nota de cómo impactan el esquí y otras actividades al aire libre en las economías regionales. Colorado, en EEUU, ha sabido liderar esta tendencia, con fuerte apoyo de fondos públicos.

Más de 19.000 millones de dólares ingresaron a Colorado durante 2015, en gastos de los 7,7 millones de turistas -en buena parte esquiadores- que lo visitaron, de acuerdo al periodista especializado Jason Blevis (The Denver Post). Claro que el gobierno destinó 19 millones de dólares de los contribuyentes a promoción, en ese mismo período. Muchos ojos están observando este crecimiento, ya que Colorado ha sido pionero en crear una "Oficina de Industria de la Recreación al Aire Libre".

Y si los términos "industria" y "recreación al aire libre" suenan contradictorios, una definición de Cathy Ritter, directora de la Oficina de Turismo de Colorado, nos señala que la cosa viene más por el lado pragmático que por el romántico: "Los turistas vienen a nuestro estado y gastan dinero y luego regresan al sitio de donde vinieron. No les tenemos que dar escuelas ni infraestructura. Es un beneficio económico puro".