Así aguardan los camioneros la apertura del paso
El cierre del túnel internacional Cristo Redentor trae muchas complicaciones, principalmente a los transportistas. Como ocurre todos los años, miles de camioneros quedan varados a ambos lados de la cordillera de los Andes y, en su mayoría, desprovistos de los servicios básicos esenciales para soportar el frío y la intemperie.
Salvo aquellos que se encuentran en un predio cerrado o cerca de alguna localidad, como Uspallata, los camioneros tienen escasas posibilidades de acceder a suministros vitales como agua o almacenes para conseguir alimentos, mucho menos baños públicos o calefacción adecuada, casi imposibles de encontrar.
Alrededor de cinco mil camiones que deben cruzar a Chile están distribuidos en distintos puntos de la provincia, como Uspallata (donde hay casi 900 vehículos estacionados), Luján de Cuyo, San Martín, La Paz, puesto de control Zapata (Tupungato) y Jocolí. Se Estima que el número de vehículos se incrementará con el correr de los días, especialmente de origen internacional.
MDZ realizó una recorrida ayer a la tarde por uno de esos puntos de concentración, ubicado en los alrededores de las estaciones de servicio YPF y Red Mercosur, sobre la Ruta Nacional 40, en Luján de Cuyo. Debido a que las instalaciones son pequeñas, existe una cola de más de tres kilómetros a la vera de la doble vía donde los camioneros pasan las horas muertas charlando, revisando los camiones, tomando mate, escuchando música o simplemente buscando abrigo ante el frío.

Camioneros sanrafaelinos charlan y toman mate durante las horas de espera. Están autorizados por las transportistas de volver a San Rafael a partir de hoy.
Los transportistas de carga coinciden en que las condiciones no son las mejores. La mayoría están varados desde el domingo y tienen algún sustento gracias a las provisiones propias o los viáticos de las empresas, pero no han sido asistidos por alguna autoridad. A pesar de tener baños en las estaciones de servicio, que no están en condiciones higiénicas aceptables, están lejos o prefieren no ir por la insalubridad de los mismos. Deben conseguir agua potable de surtidores públicos ubicados a cientos de metros, y los negocios, donde los alimentos no son económicos, también están a una distancia considerable.
Curiosamente, los camioneros de la zona carecen de información sobre lo que ocurre en el paso internacional. De hecho, eran ellos quienes preguntaban al cronista y fotógrafo de MDZ sobre las novedades referentes a la habilitación del túnel Cristo Redentor.
Cristian Mendez es un camionero oriundo de San Juan, quien junto a su compañero coprovinciano están en la Ruta 40 desde el lunes, luego del temporal de nieve. Ambos comentaron que los suministros de alimentos son propios y que "por el momento no se arrima nadie" a asistirlos o informarlos sobre la situación del paso.
Ante las especulaciones de las autoridades chilenas sobre que el túnel Cristo Redentor será reabierto la semana próxima, Mendez aseguró que "no vamos a llegar a los siete días con la comida y el dinero", y reconoció que deberán solicitar asistencia económica a la empresa transportista. "Necesitamos más que nada agua y comida", sostuvo. Los transportistas de San Juan se quejan del estado deplorable de los baños en las estaciones de servicio cercanas.
Unos 100 metros más adelante, ya fuera de la banquina, Raúl Ávalos está junto a su hijo sobre una improvisada fogata con ramas de árboles caídos de una vieja finca aledaña a la ruta. Desde Bolivia, Ávalos lleva un camión vacío que debe cargar en la ciudad chilena de Santa Cruz, siendo la primera vez que viene a Mendoza para cruzar al vecino país. Como otros tantos camioneros extranjeros, viaja junto a su familia, incluso con su esposa que está enferma.
"Nos arreglamos como podemos", resume Raúl, quien espera una respuesta de la empresa boliviana para ver si puede abandonar la provincia y dirigirse a otro destino. Indicó que están comprando alimentos con los viáticos, pero duda que les sirvan para afrontar varios días de espera.
Esta situación no le dejó una buena imagen de la provincia al camionero boliviano, y aseguró que evitará que la empresa para la cual trabaja vuelva a enviarlo a Chile vía Mendoza durante la época otoño-invernal. La concentración de camiones en Luján de Cuyo supera los tres kilómetros de largo a la vera de la Ruta Nacional 40.



