¿Por qué una escritora venezolana se radicó en Mendoza?
Contar la historia de la escritora y periodista venezolana Antonieta Briceño Benítez es muy difícil. Su vida ha estado marcada por la búsqueda de identidad desde el día siguiente a su nacimiento, en el seno de una familia que había huido de la persecución en la Rusia stalinista y que la entregó en adopción. Ahora, se radicó en Mendoza, escapando del chavismo en su país, que persiguió a su propio hijo. Creó la Fundación Identidad y, con ella, desde Mendoza, busca romper las fronteras y traspasar los límites para permitir que gente que sufrió persecución pueda hallar la forma de refugiarse en un mundo en el que, considera, tiene que haber lugar para todos.
La historia de Antonieta Briceño Benítez es digna de una novela. Y, de hecho, existe y se trata de su autobiografía, "Procedencia desconocida", editada por Ediciones B y que pronto se transformó en best seller e interesó a la televisión estadounidense para llevar su búsqueda a todo el mundo.
Su historia es también una historia de los horrores del régimen stalinista, llegado al poder en San Petesburgo en 1917, pero también en Ucrania.
Allí estaban las raíces de su familia biológica, cuyos miembros tras la Segunda Guerra Mundial(1939-1945), habían huido de Ucrania a Alemania, donde "habían llegado vivos" -tal como lo cuenta en el libro- pero de donde debieron salir también huyendo, tras el fin de la contienda (mayo 8, 1945). Fue entonces huyeron hacia Venezuela, asentándose, en Caracas.
Antonieta Briceño Benítez fue una niña adoptada, al igual que sus dos hermanos, por la familia Benitez en Caracas. Pero su apellido era Douwgiallo. Su madre biológica había nacido en 1930. Nació en Caracas el 10 de mayo de 1960 y, al día siguiente, le buscaron la familia que la adoptaría, como antes habían hecho los mismos generosos Benítez con sus dos hermanos. El día 12 de mayo fue entregada: "Al mediodía, estaba en casa de mis padres con mis nuevos hermanos, Alejandro y José, quienes fueron adoptados antes. Ahí creceríamos como una familia, perfectamente constituida, con una madre que se ocupa de sus hijos y un padre que trabajaba por ellos".
Con el tiempo, Antonieta, cerca de su cumpleaños 50, decidió buscar a su familia biológica. El nuevo encuentro fue, en una ciudad del sur de los Estados Unidos, el 30 de septiembre de 2011. "¡Gracias por recibirnos! ¡Gracias por encontrarnos!¡bienvenida a tu familia!", le dijeron. "Bueno, siempre has deseado una hermana, pues ahora tienes siete".
Su historia es compleja y la búsqueda de un lugar en el cual asentarse sin ser perseguidos no terminó con la huida de sus padres. A su hijo le tocó vivirlo, además, con el gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Como dirigente estudiantil sufrió persecución y tuvo que refugiarse en Panamá, aunque luego regresó a Venezuela para instalarse en la isla Margarita.
La historia es compleja y Briceño Benítez todavía tiene mucho para decir. Por eso, lo hizo en vivo en el programa "Tormenta de ideas", y es mejor escucharlo de su boca: