Otra vez, policías denuncian lesiones en cursos de capacitación
El 5 de mayo de este año, MDZ Online publicó impactantes imágenes que reflejaban el estado físico en el que habían quedado algunos policías de la UMAR que participaron en un curso de capacitación en el que durante la instrucción los expusieron a un polvo irritante que les produjo quemaduras de primero, segundo y hasta tercer grado.

Esta vez, un curso de capacitación para penitenciarios es la noticia, ya que en él, denominado Grupo de Operadores de Contención Urbana y Deportiva (GOCUD), varios de los inscriptos abandonaron la capacitación, algunos, según lo que denunciaron, porque no soportaron los maltratos físicos y psicológicos y otros, nuevamente, por las consecuencias sobre la piel que les produjo un gas al que fueron expuestos.
El curso en cuestión se realizó en San Rafael entre el 8 y el 13 de este mes y las inscripciones debían realizarse en el Cuerpo de Infantería de ese departamento del Sur mendocino.

Las imágenes de las consecuencias sobre la piel de algunos de los participantes hablan por sí mismas.
En comunicación con MDZ Online, el comisario general Miguel Mestre, a cargo de la Unidad de Cuerpos Especiales de la provincia, indicó que los afectados en el curso en San Rafael sólo habían sufrido irritación, no quemaduras, y que esta capacitación estaba autorizada dentro del sistema de perfeccionamiento profesional que se dicta en la fuerza, además de que estuvo a cargo de personal idóneo.
Respecto de las heridas y consecuencias sobre la piel que sufrieron algunos efectivos, indicó que ente tipo de cursos se utilizan armas no letales, entre las que se cuentan las granadas de gases lacrimógenos, que son los que produjeron esta irritación en la piel.
También agregó que los afectados fueron atendidos y aislados de la clase para que las consecuencias no fueran mayores, y que además estos no terminaron el curso, por prevención. “De 38 inscriptos, terminaron el curso 31”, indicó Mestre, quien también señaló que esto es lo habitual, que una parte de los inscriptos no concluyan el curso, porque no resisten las exigencias.
Mestre indicó que, efectivamente, estos cursos son muy duros, pero la razón de esto es que se trata de “personal que está en la primera línea de contención” ante posibles disturbios, ya que es justamente el personal de Infantería a quien está destinado.
“Habría que preguntarles a los 31 que terminaron el curso cómo se sintieron”, señaló Mestre en respuesta a las denuncias realizadas por quienes dejaron el curso sobre maltratos físicos y psicológicos.
Efectivos de la UMAR
Aprovechando la comunicación, también consultamos a Mestre respecto de lo sucedido con los efectivos de la UMAR en abril. Al respecto, señaló que por entonces fueron atendidos y se les dieron las licencias necesarias, pero que todos los afectados por entonces ya están reincorporados a la fuerza.

