Cuán seguro es el espacio aéreo mendocino
La caída de tres aviones en las últimas 21 horas en Tigre, General Villegas y Chos Malal profundizó los interrogantes en torno a la seguridad de ese medio de transporte y más aún sobre la seguridad del espacio aéreo ya que de no haber caído en una casa desocupada, la aeronave conducida por el ex dueño de LAPA habría generado una tragedia aún mayor.
Sin embargo, el experto en aeronáutica mendocino, Gustavo Marón negó que haya peligro sobre Mendoza.
"El espacio aéreo mendocino es absolutamente seguro. tenemos dos, uno superior y uno inferior. Y es seguro más allá de la gran actividad del aeropuerto de El Plumerillo y de los de San Rafael y Malargüe", dijo, en declaraciones formuladas al programa "Hacete cargo", por MDZ Radio.
Marón consideró, sobre el supuesto peligro de que los vuelos del aeropuerto de El Plumerillo, que "no es así".
En cuanto al resto de los vuelos, pidió "desmitificar". "Es verdad -dijo- que sorprende y generan perplejidad estos hechos, no pasan de ser la proximidad de los episodios una mera casualidad. Probablemente en la zona del planeta, probablemente hayan ocurrido 15 o 20 accidentes, que no han tenido eco en la prensa".
"No me sorprende, no es alarmante más allá del suceso periodístico y, por ahora, se encuentran dentro del margen de la estadística de accidentes", sostuvo el especialista que buscó "quitarle miedo a la gente"
¿Por qué se estrellan los aviones?
Mendoza recuerda por lo menos dos casos de aviones estrellados en áreas urbanas o semiurbanas. En uno de esos incidentes murió el actor y humorista Ricardo "Turco" Ana, a los 44 años, en 2001. “Se rompió el motor, hasta acá llego”. Ese fue el último mensaje que recibió la torre de control del aeropuerto El Plumerillo. Unos segundos después, el avión cayó precipitadamente sobre una finca en la zona de El Algarrobal. Ana iba a cargar combustible a la aeroestación más importante de Mendoza. Murió al estrellarse.
En marzo de 2011 otra nave de pequeña envergadura se estrelló en la esquina de Viamonte y Belgrano, en pleno Chacras de Coria. Murió uno de los tripulantes, Luis Ceballos de 37 años.
Para Marón, estos aviones se caen, según un balance de los últimos 50 años, mayormente por "factores humanos":
- descuidos
- falta de capacitación de personal
- fatiga
- efectos de la lateralidad, que es la lectura de izquierda a derecha de muchos instrumentos, que es lo que lleva a confusión
El temor de los vecinos
Tras el hecho de El Algarrobal, los vecinos de la zona sumaron a los de El Bermejo en la búsqueda de que esas zonas de Guaymallén y Las Heras cercanas al Aeropuerto no se vieran amenazadas por los vuelos. Pidieron que las naves, en lugar de llegar y partir desde el sur lo hicieran hacia y desde el norte, menos poblado.
Pero el temor se sumó a un pedido más práctico: terminar con la contaminación sonora que producen las aeronaves en la zona.
Para Marón el planteo vinculado al miedo no tiene fundamento. Sí entiende las quejas por el ruido, aunque despejó a Mendoza del problema. "No es una exageración, pero no tiene nada que ver con la seguridad aeronáutica. Las terminales aéreas son espacios super resistidos en todas las ciudades del mundo, pero muy necesarios. Pero es porque generan ruido, no porque se caigan. Molesta que operen durante las 24 horas y en eso tienen razón: hay niños que llevar a la escuela al otro día o se está estresado con el trabajo y se quiere descansar", explicó.
Marón indicó que "hay medidas dispuestas que obligan a los aeropuertos a tener una relación ´amigable´ con las poblaciones que la circundan. En Mendoza estamos muy lejos de que el aeropuerto sea una fuente de saturación de ruido. La mayoría de las aeronaves cuentan con turbinas bajo los nuevos estándares de insoronización, así que no resultan un problema", agregó finalmente.
Escuchá el audio completo de Marón con Eduardo Ripari en MDZ Radio:
Producción: Verónica Colla