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Dónde vivir seguro en el Gran Mendoza

La inseguridad es una realidad que percibimos de una u otra manera dependiendo de qué tan cerca la hayamos vivido.Cuáles son los barrios que la gente prefiere para vivir en el Gran Mendoza.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La inseguridad se vive todo el día y hoy más que nunca la gente busca un lugar en el que sus hijos puedan crecer felices lejos de la delincuencia, las drogas y el miedo. ¿Quedan zonas seguras en Mendoza? Los vecinos fueron optimistas, las autoridades afirman que queda mucho trabajo por hacer.

La inseguridad es una realidad que percibimos de una u otra manera. Depende de qué tan cerca la hayamos vivido. Parece ser la consigna que rige en los testimonios de la gente, que se contraponen incluso cuando se habla de los mismos barrios.

Lejos de las llamadas "zonas rojas" viven familias que desarrollan sus vidas en un contexto "más tranquilo" y aunque la mayoría afirma que no existen zonas seguras, se reconocen un poquito más ajenos a la delincuencia de lo que viven sus vecinos de las "villas" o los asentamientos, o cercanos a estos.

"La Policía de Mendoza ingresa a cualquier barrio de la Provincia, podemos tener más resistencia en algunos que otros, pero entramos. La delincuencia se produce en cualquier tipo de lugares", explicó el jefe de la Policía, Juan Carlos Caleri.

Caleri explicó que "la seguridad no la hace sólo la policía, sino que es una construcción entre todos", además agregó que en su experiencia, todos los "elementos de seguridad que utiliza la gente para poner obstáculos a los delincuentes" son efectivos -alarmas comunitarias, agrupaciones de vecinos, rejas, y otros dispositivos de seguridad-.

Guaymallén, Las Heras, Godoy Cruz, Lujan, Maipú y Capital: en los departamentos más poblados de la Provincia conviven el trabajo, la solidaridad y amistad con la miseria, la delincuencia y la drogadicción. Mientras algunos logran rescatar lo bueno de la vida, otros viven con el miedo constante. "Hay que salir a las calles y ver", asegura una vecina orgullosa del país en el que vive y aunque no desconoce que la inseguridad puede estar en otras partes "tampoco ve todo negro".

El Gran Mendoza y la seguridad

Formada por las áreas urbanas de los departamentos de Las Heras, Capital, Guaymallén y Godoy Cruz, las ciudades cabeceras de Maipú y Luján es la zona más poblada de la provincia, y la que cuenta con más urbanización.

"Hablar de Mendoza, es hablar de limpieza, de veredas anchas, de calles arboladas, y de una red de acequias que las irrigan. Más de 500 kilómetros de ellas riegan unos 900.000 árboles. Los espacios verdes son una obsesión y uno de los mayores orgullos de los mendocinos, que demuestran el valor del trabajo humano combatiendo el desierto", describe el sitio de viajes Mendoza.travel

Y todo es cierto, pero también es zona de asentamientos de familias en condiciones precarias, de inseguridad, y delincuencia. Según cada departamento, ¿cuáles son las mejores zonas para vivir?

Capital. Es la ciudad del Gran Mendoza que mayor cantidad de vigilancia privada y pública tiene, pero también donde se han cometido varios de los crímenes más resonantes del año pasado (Sebastián Prado, Marcos Derpich) y de este año. No hay zona totalmente a salvo en la Capital, que tiene el tejido más pequeño del conjunto urbano. Y hay zonas donde se mezclan las cuadras peligrosas. Por ejemplo, la Quinta Sección es más segura pero también una gran tentación para la delincuencia. Y alrededor de la Arístides la vida se ha hecho muy difícil. En las calles laterales como Olascoaga, Rufino Ortega, Martínez de Rozas, los robos y hurtos están a la orden del día.

El centro es más seguro salvo de noche, la Cuarta Sección se ha vuelto muy difícil, en los barrios del Oeste el peligro es a diario, y en el Bombal y Barrio Cívico es más seguro pero los vecinos pagan vigilancia privada. La Sexta Sección alterna zonas seguras con otras no tanto. Los alrededores de los parques Central y O'Higgins tienen zonas muy inseguras, igual que la zona roja de la Cuarta.

Los vecinos de la cuarta se quejan de que en la zona existen hoteles de dudosa actividad, y que desde que empezaron las obras para arreglar las calles la zona se volvió más insegura de lo que solía ser.

"Antes nos quejábamos la prostitución que se veía desde antes de las 7 de la tarde, hoy le agregamos la delincuencia y las calles cortadas que generan el caos en el transito, sobre todo cuando los chicos salen de la escuela y en la mañana", comenta una vecina de la Cuarta sección.

Guaymallén: cercana al Centro de la ciudad deja de lado el ruido y el tránsito de este, y los vecinos señalan que los mejores lugares para vivir están en Dorrego, San José y Villa Nueva. En cada una de ellas ocurrieron conocidos crímenes, y sin embargo la gente entiende que "todavía podemos vivir tranquilos", tomando precauciones.

Vecinos de Alto Dorrego afirman que, si bien por las noches escuchan pasos en los techos "de gente que no debería estar ahí -pero no pasa siempre-", y son víctimas de hurtos y robos, entienden que comparado con otras regiones en la Provincia los problemas "no son tan graves".

Lejos de los barrios, Lihue, Las Viñas, Alameda, Pedro Molina, y en menor medida, el Patrón Santiago, Paraguay, Suyai y Furió, entre otros, la gente afirma que todavía se siente segura. Dentro de los barrios llamados "conflictivos" existe gente trabajadora e inocente, pero con mayores conocimientos de los peligros que los rodean.

Godoy Cruz: Algunos vecinos señalaron los barrios Trapiche, Bombal, Bancario, Fush y Parque como los mejores en niveles de seguridad, mientras que otros señalaron estar cansados de los altísimos índices de delicuencia que hay en los mismos. De todas maneras todos señalan no sentirse ajenos a los casos de delito.

Por el contrario, el  Campo Papa, San Vicente, Susso y Sarmiento, serían los barrios más intranquilos para transitar.

"No todo es tan malo como lo pintan los diarios", señala un vecino del barrio Trapiche y explica que hace más de 20 años que vive en la zona y no ha sufrido ningún incidente pero comenta que sabe de mucha gente que sí, "hay que cuidarse y tomar precauciones".

Por el contrario, otra vecina del mismo barrio comenta que ya no saben qué hacer y están cansados de no obtener una solución.

Luján: Chacras de Coria, Vistalba y Mayor Drumond fueron las zonas elegidas por los vecinos, como los mejores lugares para vivir, pero al igual que en el resto de las zonas todo depende de a quién se le pregunte, encontramos víctimas de la inseguridad en cada uno de los lugares que los vecinos marcaron como "más seguros".

"Yo vengo de Buenos Aires", comenta una vecina que lleva cinco años viviendo en la Provincia. "A mi Mendoza me parece re tranquilo", agrega.

 

El diputado por el Peronismo Federal Daniel Cassia, miembro de la Bicameral de Seguridad y habitante de Luján afirmó que "los únicos barrios seguros son los privados, y hasta por ahí nomás".

De todas maneras, el diputado asegura que "no es lo ideal, ni lo correcto" que la gente deba acudir a la seguridad privada para vivir tranquilos, sino "deberíamos poner medianeras en todos los barrios de la provincia".

"Hay lugares más conflictivos, y otros menos, pero la inseguridad ya ha llegado a todos lados", aseguró Cassia. E informó que Luján está catalogado como uno de los departamentos más inseguros de la Provincia.

"En la zona del puente del río hacia el sur, hay días que no se puede circular, los vecinos que son gente trabajadora, tienen que soportar batallas campales que se arman entre bandas en las que les rompen los vidrios y los agreden", agregó el diputado.

Además, comentó que los delitos contra la propiedad van en aumento en las zonas de Chacras de Coria y Vistalba.

"No se puede determinar una zona segura, yo mismo sufrí tres delitos contra la inseguridad", indicó Cassia.

Las Heras: Vecinos de Panquehua aseguraron que todavía quedan barrios en los que se vive tranquilo, aunque todos señalaron al Barrio Dalvian y el resto de los privados como la única garantía de seguridad del departamento.

"En Las Heras tenemos lugares que no son muy seguros y otros en los que ocurren homicidios o ajustes de cuentas, en los que nunca se encuentra al responsable, además de una ola de asaltos y de inseguridad que se ha generalizado en el departamento", afirma Héctor Quevedo, vecino de la zona y miembro de la Bicameral de Seguridad por la UCR.

El diputado señaló como los más inseguros a los barrios "26 de Enero, Santa Teresita y sus alrededores", aunque consideró que el resto no queda ajeno a los delitos. 

"La gente no se siente segura en ningún lugar, Espejo, Algarrobal, en Panquehua, en el Plumerillo, los delitos son una constante, pero nos hemos acostumbrado a eso, me parece que en el aire se percibe que las rejas no detienen a los delincuentes", consideró Quevedo.

Estadísticas de inseguridad y fallas operativas

Cassia explicó que no se pueden conocer las zonas más inseguras de la Provincia porque existen muchas fallas en el sistema, como por ejemplo "el departamento de San Carlos no tiene fiscalía, entonces la gente debe denunciar en Tunuyán, y por delitos comunes, robos hurtos o delitos rurales, directamente no denuncian".

"En general no se podría decir con certeza cual es la cifra del delito porque no tenemos un método para hacerlo", comentó Cassia.

Y sin embargo aseguró que por la "Ley de registro único de delitos que se aprobó en 2010, y no se aplica, deberíamos tener los registros". "Los homicidios o los delitos más graves nada más llegan a conocerse", explicó.

Por su parte, Quevedo argumenta que en general "los mendocinos no nos sentimos seguros", porque "hay poca inteligencia, y poca acción por parte del Ministerio de Seguridad que duda a la hora de resolver cuestiones que son básicas".

"Las fallas operativas, el 911 que no funciona, la poca preparación de los efectivos. Creo que el gema de seguridad es un tema que nos influye a todos los partidos pero no vemos que este ministerio actúe", apuntó Quevedo.

El diputado aseguró que a la gente se le "ha hecho costumbre no denunciar, porque pierde más tiempo haciéndolo que lo que vale lo que por ahí le robaron". "Falta criterio de gestión, no presupuesto", cerró el diputado.

¿Cuándo me toca a mí?

Mendoza no ha llegado a los límites de inseguridad que pueden verse en otras provincias o países, según afirma la gente, pero parece que el delito se incrementa a un ritmo veloz e imparable, y aunque muchos piensan que todavía se puede vivir tranquilo, temen por el momento en que esto deje de ser cierto.

Desde el ministerio de seguridad no marcan las zonas seguras o inseguras, desde hace tiempo no manejan estadísticas o marcan las zonas conflictivas de la provincia, peo reconocen que el delito se ha extendido y muchos se preguntan en qué momento se convertirán las próximas víctimas.


 

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