Comer la pasta recalentada, ¿engorda menos?
Probablemente estés familiarizado con la idea de que la pasta es un tipo de carbohidrato y que, como todos, cuando son procesados por el organismo, se absorben como azúcar, lo que eleva el nivel de glucosa en la sangre.
La respuesta de nuestro cuerpo ante este aumento es producir la hormona de la insulina para estabilizar la glucosa en la sangre a la brevedad posible, dice el informe de la BBC.
Pero tenerla elevada con regularidad es perjudicial para el organismo.
El informe además asegura que el aumento rápido de la glucosa, seguido por una caída también violenta, hace que la persona se sienta hambrienta poco tiempo después de haber comido.
Es lo que ocurre con alimentos que tienen dulce, como las tortas, pero también es el caso para otros como la papa, el arroz blanco y el pan blanco.
Pero, la pasta fría cambia su estructura, transformándola en algo que se conoce como "almidón resistente".
Tiene ese nombre porque una vez que cualquier tipo de comida que tenga fécula, como la pasta, pasa por el calor y luego por el frío, se vuelve resistente a las enzimas de nuestro sistema digestivo que procesan los carbohidratos y liberan la glucosa en la sangre.
Un problema obvio es que no a muchas personas les gustan los espaguetis fríos.
¿Qué pasaría entonces si se recalentaran después de que se enfriaron?
Al hacerle la pregunta a los científicos, respondieron que, probablemente, regresarían a su estado previo no resistente, pero nadie había hecho el experimento.
Por eso, Chris van Tulleken, un médico que se graduó en la Universidad de Oxford, en Reino Unido, ayudó a reclutar a algunos voluntarios para hacer la prueba. ¿Cómo fue el experimento?
Los voluntarios fueron asignados aleatoriamente para comer espaguetis fríos, calientes o recalentados en días diferentes.
El primero, los probaban recién cocinados, ricos, con una salsa de tomates y ajo, sencilla y deliciosa.
Otro día los comían con la misma salsa, pero fríos, un día después de haberse preparado.
El tercero les tocaba el mismo menú, pero recalentado.
Adicionalmente, tenían que dar muestras de sangre cada 15 minutos por dos horas, para determinar qué pasaba con la glucosa en su sangre a medida que digerían la comida.
¿Qué pasó?
Creíamos que la pasta fría iba a ser más resistente que la recién cocinada y, por eso, el aumento de la glucosa en la sangre y la insulina no iba a ser mucho.
Pero con el experimento descubrimos algo que no esperábamos: un incremento mucho menor en el nivel de glucosa.
Lo que nos sobra podría terminar siendo más saludable que lo que cocinamos originalmente.
Según, Chris van Tulleken, se detecto una reducción de 50%.
El hallazgo sugiere que al recalentar el espagueti, se convirtió en un almidón incluso más resistente. Es un resultado extraordinario que no se había registrado con anterioridad.
Para van Tulleken, el descubrimiento es una medida sencilla que permite llevar un régimen alimenticio más saludable.
Una comida alta en carbohidratos puede transformarse en una más saludable, con fibra, sin necesidad de cambiar ni un solo ingrediente, únicamente la temperatura.
Y añadió: "En otras palabras, lo que nos sobra podría terminar siendo más saludable que lo que cocinamos originalmente".

