Secuestros virtuales: 10 nuevos casos en Mendoza
Cinco hombres fueron víctimas de secuestros virtuales en Mendoza. Los estafadores eligen a personas con bastante poder adquisitivo, a los que engañan diciendoles que algún familiar corre riesgo de muerte, a menos de que entreguen grandes sumas de dinero.
Hace ya varios años operaba una banda de secuestradores virtuales que realizaban llamadas telefónicas al azar y pedían códigos de tarjetas telefónicas prepagas a cambio de la devolución de algún familiar raptado, este tipo de operaciones se le adjudicaban a los presos de la provincia.
Hoy, las víctimas son elegidas cuidadosamente, y los malvivientes intervienen todos sus medios de comunicación con los "raptados", para aumentar la sensación de pánico.
Bajo estos supuestos secuestros, la banda ha logrado hasta el momento conseguir más de $300.000 estafando a personas previamente investigadas.
Dos de los casos ocurrieron en Capital el jueves por la tarde, donde los estabfadores lograron hacerse de más de $50.000 de un hombre de 50 años; $220.000 y diversos electrodomésticos, a un joven de 28 años; y 1.000 dólares, 500 pesos y joyas de un tercer estafado.
En tanto que durante el fin de semana, dos hombres, uno de 70 años, fueron engañados con el "secuestro de su hijos" y ambos entregaron cerca de $10.000 cada uno, antes de comprender que se trataba de una estafa telefónica.
Además de estos cinco damnificados, el jefe de investigaciones de delitos informáticos, Roberto Valverde da cuenta de por lo menos cinco denuncias más de víctimas de "secuestros virtuales", y agrega que hace años que esto viene sucediendo, pero una semana bajo esta nueva metodología.
Cómo operan
Las víctimas reciben un primer llamado, en el cual les advierten que una persona allegada a ellos a sufrido un accidente (generalmente vial), con esto la persona se altera y es ese momento en que los timadores les solicitan los datos del "herido".
Luego de este primer contacto, que se hace a un teléfono fijo, los estafadores le piden al damnificado un teléfono celular para comunicarse más rápido, pero le piden que no cuelgue en la primera línea, de esta manera intervienen todas las posibles vías de comunicación con la policía y con el "secuestrado".
Seguido de esto, los estafadores le preguntan a su víctima de cuanto dinero dispone, y acuerdan un precio -en dinero en efectivo y joyas- por el que liberar a la presunta víctima.
Una vez que el intercambio se ha realizado, miembros de la banda le comunican al hombre que ya puede llamar al familiar detenido, luego de lo cual la persona se entera de que ha sido estafado y que el peligro no era real.
Todas las denuncias se encuentran tomadas en la Oficina Fiscal Nº2, donde se registraron dos casos durante el fín de semana y dos más desde el lunes.
Pedido a la comunidad
El jefe de investigaciones, encargado de delitos informáticos, comentó a MDZ, que resulta muy difícil dar con los estafadores porque operan con telefonía móvil y cambian constantemente de números.
"Hay que empezar a trabajar con las compañías telefónicas, pero siempre nos enteramos tarde, porque la gente después de que entrega la plata, y se entera de que el familiar esta bien, recién ahí llama a la policía" explicó Valverde.
Además, el jefe de investigaciones, explicó que la mayoría de las víctimas son "personas mayores", que en su mayoría no tienen posibilidades de comunicarse con sus familiares una vez que les ocupan el teléfono fijo y el celular.
Por esta situación, y a pesar de que si la víctima mantuviera el contacto con los delincuentes, la policía podría rastrearlos, Valverde recomienda que una vez que se recibe el primer llamado, la persona corte automáticamente. Y que en caso de tener dudas de si se trata de un caso real, que no dé información.
"Por el contrario, si le informan que un familiar a sufrido un accidente, exijan ellos información, si fuera un policía real el que los está llamando debe poder brindar él la información de donde se encuentra el herido, y no pedir ningún tipo de datos", agregó el jefe de investigaciones.