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¿Qué une las desapariciones de Soledad y Johana?

La detención de Mariano Luque traza un puente entre los casos de desaparición de ambas mujeres en Lavalle. La causa Olivera se encamina, como lo sostenían los investigadores desde el principio, a la desaparición forzada y un posible asesinato.

Ayer, Mariano Luque, cuñado de Johana Chacón, fue detenido en la causa que investiga la desaparición de Soledad Olivera, quien fue vista por última vez el 18 de noviembre de 2011. Con esto, la fiscalía a cargo de la investigación da un paso que a primera vista se torna relevante, máxime teniendo en cuenta que en la noche de su desaparición, Olivera salió de su casa para encontrarse con Luque.

Las amenazas que la fiscalía pudo comprobar que Luque había realizado a Olivera y el hecho de que esta se retirara de su casa el día de la desaparición tras haber acordado encontrarse con el hombre son algunos de los elementos que llevaron a que Luque fuera detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad.

Otro dato importante para la causa es que Olivera no dio señales de que planeara irse de su casa ni se retirara con equipaje, sino que lo hiciera vestida como para la cita. En definitiva, las circunstancias en las que Soledad se retiró de su casa, la comunicación previa con Luque y las amenazas que hubo previamente apuntan a que podría haber sido el cuñado de Johana quien viera por última vez a Soledad.

La peor hipótesis

Desde hace tiempo y pese a la presión social, el fiscal Santiago Garay sostenía, especialmente ante los familiares de Soledad y Johana la gente que se reunía para reclamar por la investigación que llevara a ellas, que era muy posible que no se tratara, como suponía la mayoría, de un caso de trata de personas, sino de una desaparición y un posible asesinato.

Por eso, no sorprende la detención de Luque, e incluso no sorprendió a muchos lavallinos que sabían de la relación entre este y Soledad.

La hipótesis del crimen era sostenida desde la fiscalía pero sin revelar muchos más datos que condujeran, en general, a pensar que esto podía ser así. Pero ahora la detención del cuñado de Johana pone al descubierto el camino que recorrió la fiscalía y el tipo de pistas al que apuntaba, además de aquellas que por el momento Garay, con la misma cautela, prefiere no revelar.

Entonces, la investigación no ha sufrido ningún giro, sino que sigue el mismo camino que la fiscalía decidió seguir casi desde el principio, el de la peor hipótesis, la del crimen, y esta dirección sería la misma que se estaría siguiendo en el caso de Johana Chacón, cosa que MDZ Online adelantó hace casi un mes, cuando en el artículo Johana Chacón: no habría indicios de que sea un caso de trata de personas, reproducía lo dicho por una fuente al respecto:  “Nada indica que sea trata, es más, diría que hay una gran presión para que esos casos sean trata, como que a ciertos sectores les conviene crear la psicosis de la trata, y eso lo hemos visto con este caso de manera muy puntual. Hay gente que sostiene que es un caso de trata, pero cuando le preguntás qué indicio tienen de eso, te responde ‘no, no tengo ningún indicio, pero es trata”.

¿Están ligadas las dos desapariciones?

Reconstruyamos el panorama antes de introducirnos en este análisis. El detenido por la desaparición de Soledad Olivera es Mariano Luque, cuñado de Johana Chacón. Por otro lado, según lo que se desprende de lo que los investigadores han podido saber, es posible que Olivera se haya encontrado con Luque al salir de su casa la última vez que se la vio. Y acá aparece una coincidencia que la fiscalía está tomando muy en cuenta: Luque también habría sido uno de los últimos en ver con vida a Johana, pues cuando esta llegó a su casa, el hombre estaba allí junto a su pareja.

“No hubo ni antes ni después de esos casos otros parecidos”, destacó una fuente oficial a MDZ Online, dejando en claro que hay una línea de investigación que lleva a relacionar a Luque también con la desaparición de la niña.

Hasta ahora, todo conduce al sostenimiento de la hipótesis que separa estas dos causas de la trata de personas, con lo que se fortalece lo que varias veces señalaron desde la fiscalía, incluso ante las varias marchas que reclamaban por el rescate de ambas mujeres de las manos de proxenetas y de las decenas de llamados que se recibieron denunciando la presencia de la niña en prostíbulos de Mendoza y de otras provincias del país.