Efecto tomate: cómo cuida el Estado lo que comemos
La noticia sobre una supuesta oreja de rata hallada dentro de una salsa de tomate en Rivadavia escandalizó a los mendocinos y puso en tela de juicio los controles de higiene realizados en las fábricas productoras.
Para aclarar dudas y analizar el tema, contactamos a la Directora de Nutrición e Higiene de las Alimentos de Mendoza, Alejandra Moor, organismo encargado de realizar las pruebas e intervenir en este tipo de casos.
Según informó Moor: “Puntualmente aún no se ha realizado una denuncia o una consulta formal con la institución. Aparentemente, la persona que ha encontrado esto ha llevado el envase a la policía, pero debería haber ido al departamento de bromatología o higiene. Este no es el camino correspondiente y más allá de la denuncia “mediática” la policía no nos ha notificado nada. Aún así, como órgano responsable tomaremos muestras de oficio y las analizaremos”.
Aún así, aclaró algunos detalles que como consumidores no conocemos y pueden trabar nuestras denuncias en caso de encontrar iregularidades en un alimento, como en este caso. “El envase llegó abierto y esto hace que legalmente tenga un procedimiento distinto. La empresa productora puede alegar que lo puso el usuario o que su cocina no es sanitariamente higiénica. Cuando estas situaciones pasan con envases inviolables es más simple porque no hay duda que viene del proceso de elaboración”, remarcó la resposable del organismo.
Por lo pronto, desde el organismo se tomarán muestras al azar del lote denunciado y se evaluará si fue una falla o no en los controles de calidad de la empresa: “El curso legal indica que la policía debía enviarlo para ser analizado, pero esto no ha pasado. Aún así, procederemos a la toma de muestras al azar del mismo lote. La empresa, en caso de ser declarada responsable, será intervenida, decomisada y multada", destacó la funcionaria.
Con respecto al caso particular de la oreja encontrada en la salsa de tomate, la directora aseguró: “Si esto ha ocurrido, ha sido durante el proceso de elaboración y, en ese caso, es porque no se ha cumplido con las condiciones en el proceso de control de calidad. Los productos van pasando por piletas que van cargando los envases y van sorteando diversos controles por 'puntos críticos' en cada parte de la elaboración. Ahí han fallado, el criterio ha fallado, eso debería haber saltado antes, durante el cargado".
Habitualmente, para controlar el trabajo de las empresas se realizan controles de calidad e inspecciones en las plantas de producción tomando muestras de azar de los productos. Al respecto, Moor explicó que "la habilitación es requisito fundamental para comenzar, pero después los controles se realizan en el establecimiento y en las bocas de expendio. Se revisan y se van tomando muestras de la fábrica y del mismo mercado, rotando el análisis de los productos".
Ante otro caso así, algo fundamental para los consumidores mendocinos es saber cómo actuar en caso de encontrar irregularidades en los alimentos, para que la empresa luego no pueda “desligarse” del problema. Al respecto, Alejandra Moor recomendó: “Lo ideal es que toquen lo menos posible el envase para que después la empresa no se pueda desligar de la denuncia, y que se dirijan a la Dirección de Nutrición e Higiene de las Alimentos, calle San Martín y Rondo en el 2do piso, o en caso de vivir en el interior al departamento de bromatología de la municipalidad".
