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El fracaso de la ropa "Nac & Pop"

A dos meses de su lanzamiento, la gente no compra la "Ropa para todos", y además cuesta encontrarla.

Estamos viviendo la estación más fría, y justamente, aquella en la que más nos “pega” en el bolsillo a la hora de comprar ropa. El sueldo no da respiro frente a los altos costos que tiene la indumentaria en los diferentes comercios y malls, pero así y todo, el mendocino y el argentino gasta y compra igual, a pesar de la espiral inflacionaria que afronta la economía actual.

Recientemente los gerentes de malls y shoppings center de nuestra provincia afirmaron que, si bien los precios han subido, las ventas también. La gente sigue eligiendo comprar en estos espacios y en las tíicas boutiques.

Esto contrasta con la situación que vive la “Ropa para Todos”, que con su logo “NyP” a dos meses de haber salido es, para muchos analistas, “un gran fracaso”.

“La oferta es pobre, y se está ofreciendo ropa que no tiene nada que ver con el invierno. Está fuera de estación. La tela es finita, nada aconsejable para estos tiempos de ola polar que estamos viviendo”, comenta una cajera de supermercado.

Esta opinión fue refrendada en el diario Hoy por el presidente de la Unión de Consumidores de Argentina (UCA), Fernando Blanco Muiño, “Lo que tenemos a la vista el día de hoy es una oferta muy escasa, baja calidad en las prendas y casi todos productos de verano que no condicen con la temporada en la que estamos nosotros ahora”.

“La ropa NyP no está en la mayoría de los negocios. Sería conveniente que se publicite en qué lugares se puede conseguir, porque, de acuerdo a las informaciones que tenemos, son muy pocos los lugares en donde se encuentran. Y en donde se encuentra el vestido, la parte de ropa, no se encuentra el calzado”, expresó Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, también en www.diariohoy.net.

¿Por qué la gente no compra la marca NyP?

Miguel Calvete, presidente del Instituto de Estudios de Consumo Masivo habló con MDZ Radio en el programa “No será mucho”, y brindó estadísticas de un reciente estudio realizado a modo de encuesta.

“Nosotros a través de INDECOM hicimos un relevamiento sobre 753 consumidores, en GBA, en tres grandes cadenas en donde estaba exhibida esta ropa, tanto ropa como calzado, y el resultado que arrojó establece que el 61 % de los interrogados desconocía la existencia de este programa de ropa NYP”, afirmó el profesional.

“Un 15 % había adquirido algún tipo de producto, pero no lo hacía habitualmente y manifestaba cierto grado de disconformidad con la calidad del mismo, y un 14 % planteaba la falta de estos productos o de talles, quejándose de los pocos lugares en los que se encontraban exhibidos. Finalmente, un 10 % restante no contestó el cuestionario”, completó Calvete.

"El 61% no la conoce, el 15% compró y quedó desconforme, y un 14% no la encuentra", resume Calvete.

Luego de conocer estos datos, caben dos preguntas: ¿Hay poca publicidad al respecto? ¿O hay poca provisión de material? “Aquí confluyen tres factores: uno de ellos es la poca publicidad y la falta de exhibición, aunque no es el elemento principal”, consideró el titular del INDECOM.

“En segundo lugar, es importante además destacar que todo lo que tiene que ver con planes de abaratamiento, y sobre todo en cuanto a bienes durables, como una prenda de vestir, está ligado en el inconciente de la gente a la idea de baja calidad, a que es algo de inferior calidad a lo que habitualmente se consume”.

“El tercer punto, que creo es el más importante, se relaciona con el comportamiento del consumidor argentino en lo que respecta a indumentaria. El canal tradicional en la Argentina para adquirir indumentaria son las boutiques barriales, comercios céntricos zonales o los centros comerciales o shoppings, y no los hipermercados”, manifestó.

“Contrariamente a otros países de Latinoamérica, los supermercados o hipermercados no están identificados por los argentinos como tiendas en donde asisten para comprar ropa. Esto obedece a que el aspiracional de la base de la pirámide de consumo, que es el principal segmento al cual va dirigido este tipo de programas, son los calzados y la ropa de marca”, explicó Calvete.

“El segmento ABC1 tiene quizás un aspiracional que tiene que ver con un vehículo, o una propiedad en un lugar determinado. Los segmentos de nivel económico más bajo, aspiran a mejor ropa y calzado”.

Sobre el boom de La Salada, que chocaría con los análisis anteriores, Calvete expuso que “la mayoría de la gente que compra allí lo hace para reventa e industrialización, independientemente de que también es una feria minorista. El argentino es muy “marquista”, y no nos olvidemos que muchos de los problemas o conflictos que ha tenido La Salada justamente ha tenido que ver con la difusión de marcas que en muchos casos eran apócrifas”.