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El rotavirus afectaría a 100 mil personas en Argentina

Ese número se basa en los cálculos de consultas médicas realizadas anualmente en el país por el mencionado virus.

Un estudio realizado entre los años 2009 y 2011 reveló que en Argentina existen alrededor de 150 mil casos de diarrea y 15 mil internaciones en menores de cinco años a causa del rotavirus durante ese período de tiempo.

Con respecto a la estacionalidad de la enfermedad, la mayor actividad se produce en los meses de otoño e invierno (mayo-agosto). Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la vacunación contra el rotavirus como estrategia de prevención.

El rotavirus es el agente patógeno mayormente responsable de causar diarrea infantil (gastroenteritis severa) en niños menores de cinco años, sin importar la condición socioeconómica. Está catalogada como la segunda causa de muerte en niños en el mundo. En algunos casos, la deshidratación generada puede llegar a ser mortal.

El rotavirus puede sobrevivir durante varias horas en las manos y durante días en superficies sólidas como mesadas, pasamanos, utensilios, etc. La principal vía de contagio es fecal – oral. Suele manifestarse como una gastroenteritis que dura de tres a ocho días, incluyendo vómitos, diarrea acuosa, fiebre y dolor abdominal.

Se estima que en la Argentina, el rotavirus produce entre 80 mil y 100 mil consultas médicas anuales y es responsable del 40% de las internaciones por diarrea aguda en los menores de cinco años.

Mientras que a nivel mundial, el rotavirus afecta anualmente a 110 millones de niños, de los cuales dos millones requieren hospitalización y se calcula que las muertes por este agente superan el medio millón de casos.

Con respecto a las estrategias de prevención, especialistas han demostrado que las mejoras en las condiciones higiénico-sanitarias (como el aprovisionamiento de agua potable) no impactan de manera sustancial en la disminución de las muertes e internaciones asociadas a este virus.

Es importante, tomar conciencia que este agente no puede ser controlado de la misma manera que otras enfermedades transmitidas por el agua.

En consecuencia, las vacunas son la mejor herramienta para el control de las diarreas de origen viral causadas por el rotavirus, ya que permiten protección temprana contra la enfermedad (a partir de las 6 semanas de vida) y protegen a los lactantes antes de la edad en la cual existe el mayor riesgo de contraer la enfermedad.