Es tan malo el exceso como la falta de calefacción
Natalio Salmún, titular de Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas (Fundaler) planteó la necesidad de "evitar cambios bruscos de temperatura, ya que se necesita un tiempo para que el bronquio se aclimate al cambio y se adapte a las nuevas condiciones de temperatura y humedad".
"No disponer de calefacción en las zonas frías, o usarla en exceso es perjudicial, ya que los bronquios son muy sensibles a los cambios de temperatura", destacó el especialista a la agencia Télam.
En este sentido, aclaró la diferencia entre una alergia de un resfrío, al precisar que "la rinitis alérgica es un proceso crónico, que se repite con mucha frecuencia, en forma perenne o estacional, según los alérgenos desencadenantes, que se caracteriza por presentar picazón de nariz, estornudos a repetición, secreción nasal acuosa abundante y obstrucción nasal".
"El resfrío común -en cambio- es de corta duración, por lo general con mucosidad nasal espesa y de color amarillento o verdoso, a veces con fiebre y malestar general, acompañado habitualmente con tos".
Respirar por la nariz
De este modo, sugirió que para evitar los efectos del clima sobre la salud, hay que "respirar por la nariz. En caso de obstrucción nasal es conveniente usar una bufanda que cubra la boca y la nariz, respirando a través de ella o respirar con la boca entreabierta con la lengua hacia el paladar".
El experto señaló a Télam que hay que "evitar el exceso de calefacción y cuando se sale a la calle llevar abrigos; evitar estar mucho tiempo en sitios cerrados, con escasa ventilación o presencia de muchas personas, y no abusar de los humidificadores".

