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Conocé cómo organizar una merienda saludable para los chicos en la escuela

Las tortitas no son malas pero no deberían ser la merienda de todos los días, según indicó una nutricionista a MDZ Radio.
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Corina Araya es nutricionista y columnista en el programa No Será Mucho de MDZ Radio, la especialista indicó que los chicos en la escuela deberían tener una merienda balanceada y no reiterativa para evitar  generar las ansiedades habituales.


Comer tortitas no está mal pero depende mucho del estado físico de las personas y las actividades deportivas que realicen.

En el caso de los chicos lo más adecuado es que se realice una programación de las meriendas de tal manera que no sólo contenga harinas sino una dieta más variadas. Un día puede ser que sea una tortita, otro día fruta, en especial banana en invierno, también se puede combinar con un alfajor y hasta un sánguche de jamón y queso como alternativa para otro día.

Según la especialista, “repetir la merienda genera una elección selectiva de siempre comer lo mismo y después no le sentimos gusto a nada”. Además dijo que hay que tener en cuenta que las harinas son todas iguales tienen sustancias calóricas y adictivas, aún las integrales, lo que sucede es que sobre éstas últimas tienen además elementos positivos como las fibras, minerales y vitaminas.

Las tortitas y sus grasas

Si se consumen dos tortitas diarias es necesario que se practique por lo menos una media hora de ejercicio para tratar de bajar los efectos negativos de las tortitas, “si bien con esa actividad física no se logrará quemar las calorías de lo consumido, al menos produce otros efectos positivos en el cuerpo de las personas”, sostuvo Araya.

Es importante tener en cuenta que todo lo que se consume de más en las comidas, cualquiera sea su variedad, se fija en el cuerpo como grasa y calorías. Si se come muchas harinas, frutas, carnes o bebidas, el excedente se traduce en grasa.

La profesional indicó que nuestro cuerpo tiene una inteligencia antigua, que se ubica en la época de las cavernas cuando el hombre comía mucho de una vez, guardaba y almacenaba en su cuerpo para la época en la que no podía cazar o cosechar alimentos.

“Ahora el sistema es al revés, hay mucha oferta de comida y poco gasto y el cuerpo tiende a conservar la energía en forma de grasa”.

Las harinas tienen ingredientes como el azúcar que nos puede hacer adictos, y la saciedad no pasa por el estómago sino por un proceso químico cerebral y hormonal, es complejo. Las harinas pueden generar en algunas personas, adicciones y no pasa por una cuestión de hambre.

Escuchá la entrevista completa realizada en MDZ Radio.