|
Personaje del día: Barack Obama
Luego de lo sucedido en Boston en los últimos días, donde varias personas murieron por la explosión de dos bombas, el presidente de Estados Unidos se mostró totalmente desconcertado: "El pueblo de EEUU tendrá respuestas", aseguró. Los dilemas de un país que vive amenazado de manera permanente.
Barack Obama mantiene una buena imagen a pesar de la realidad esquiva del país que le toca comandar. Con una Nación cuya economía no cesa de caer, con inconvenientes de todo tipo que incluyen hasta a los inmigrantes ilegales, el mandatario persiste en no terminar de perder imagen en las preferencias sociales.
No obstante ello, su gobierno empieza a presentar ciertas grietas de desmanejo, no solo a nivel interno sino también a nivel externo. Al mismo tiempo, Obama comienza a mostrarse desconcertado frente a la cruda realidad.
La prueba de ello es lo sucedido ayer lunes en Boston, cuando dos explosivos estallaron en medio de una maratón. El jefe de Estado norteamericano habló inmediatamente después de ocurrido el luctuoso hecho y se mostró desconcertado. Admitió en el mismo acto que no tenía idea de qué es lo que había detrás de lo sucedido.
Solo atinó a mencionar: “El FBI lo está investigando como un acto de terrorismo, porque cualquier ataque contra civiles es un acto de terrorismo”.
A su vez, confesó que estaba tratando de establecer qué pasó. “No sabemos quién ni por qué fue hecho el atentado, ni si es una organización o de un individuo. Intentamos encontrar a quien perpetró el ataque para lograr Justicia”. ¿Cómo es posible que la potencia más relevante del mundo —al menos así se autoproclama— se muestre con tanta debilidad intrínseca?
Solo atinó a mencionar: “El FBI lo está investigando como un acto de terrorismo, porque cualquier ataque contra civiles es un acto de terrorismo”.
A su vez, confesó que estaba tratando de establecer qué pasó. “No sabemos quién ni por qué fue hecho el atentado, ni si es una organización o de un individuo. Intentamos encontrar a quien perpetró el ataque para lograr Justicia”. ¿Cómo es posible que la potencia más relevante del mundo —al menos así se autoproclama— se muestre con tanta debilidad intrínseca?
En su discurso, Obama dejó expuesta la fragilidad con la que se vive hoy en Estados Unidos: en medio de incesantes e impredecibles ataques externos e internos. La mayor potencia es a su vez la menos respetada de la Tierra. ¿Cómo vivir en paz de cara al futuro con esa espada de Damocles pendiendo de manera permanente sobre los ciudadanos norteamericanos?
Obama podrá decir mucho en estas horas, podrá explicar más o menos lo ocurrido en Boston. Sin embargo, jamás podrá anticiparse a los ataques que vendrán sobre el país que le toca presidir.
Es el mayor fracaso de su propia política.
Es el mayor fracaso de su propia política.