Cromañón: el papa se sumó a la conmemoración
A 9 años de Cromañón, una de las tragedias más grandes que sufrió Argentina y que dejó un saldo de 194 muertos, los familiares, amigos y sobrevivientes del trágico hecho conmemoraron a los fallecidos y recibieron una emotiva carta del papa Francisco, que quiso acompañarlos en el recuerdo.
"Las heridas duelen y más todavía cuando no se tratan con ternura", dice el mensaje que el papa envió y transmitió el presidente de la Comisión Episcopal, Jorge Lozano, luego de la misa en la Catedral porteña.
"En estos días en que se renueva la esperanza no puedo olvidar a los chicos de Cromañón, a sus padres y a sus familiares. Sé que vos estás muy cercano a ellos y por eso te pido que les hagas llegar mi recuerdo y mi cercanía", leyó monseñor Lozano tras la misa que ofició el arzobispo porteño, Mario Poli.
"Mirando a Jesús niño, todo ternura, pido para con todos ellos esta actitud: que sepamos tratar con cuidado y ternura todas las heridas. Están allí: no es posible esconderlas ni negarlas. Sólo una tierna caricia desde nuestro corazón, con silencio y respeto puede aliviar", afirmó el Papa.
Luego expresó que "como la máxima ternura es la de Dios pidámosle a Él que a cada uno les acerque su consuelo cálido de padre y nos enseñe a todos a no quedarnos solos sino a seguir buscando la compañía de los hermanos".
"A vos y a ellos les deseo una santa Navidad. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí", pidió el papa Francisco.
Actos en Once
Familiares y sobrevivientes de Cromañón se concentraron hoy en el santuario levantado frente a ese boliche del barrio de Once para recordar a sus seres queridos, acompañarse y pedir justicia, según publicó Infobae.
"Nos reunimos acá, nos fortalecemos; es una manera de reivindicar nuestra lucha y pedir justicia, para que todos los responsables sean castigados", dijo a Télam José Guzmán, papá de Lucas, uno de los jóvenes fallecidos en el boliche cuando comenzaba un recital del grupo Callejeros y una bengala inició el incendio al impactar en una mediasombra.
La familia de Lucas desplegó un cartel que lo mostraba con una remera del grupo La Renga y junto a su amiga Liz, que también murió esa fatídica noche. Guzmán contó que había perdido el estandarte en el colectivo 88 pero "un alma generosa, de esas que nunca faltan, lo devolvió conmovida".
Las anécdotas cotidianas se compartían en el lugar donde los sobrevivientes y sus familias erigieron un "santuario": la esquina de Bartolomé Mitre y Ecuador, frente a la estación de trenes, donde las fotos de las víctimas y sus zapatillas extendidas en lo alto son símbolo de la tragedia y recuerdan que la mayoría de los fallecidos fueron adolescentes y jóvenes.
"La música no mata, lo que mata es la irresponsabilidad de funcionarios, empresarios, policías, agentes de control", resaltó Nilda Gómez, mamá de Mariano, quien tenía 20 años cuando murió en el boliche.
Ella, junto a otros familiares que formaron la asociación civil de víctimas de la inseguridad social en Argentina (Avisar), confía en que la Corte Suprema de Justicia "revea la causa y la caratule como estrago doloso, que es lo que corresponde".
Por el hecho están cumpliendo condena el ex gerenciador de Cromañón, Omar Chabán; su mano derecha, Raúl Villarreal, y los integrantes de Callejeros: Patricio Fontanet, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado, Eduardo Vásquez, Juan Carbone, Cristian Torrejón, Daniel Cardell y el manager Diego Argañaraz.
Además, continúan presos el ex subcomisario Carlos Díaz y los ex funcionarios porteños Ana María Fernández (con prisión domiciliaria), Fabiana Fiszbin y Gustavo Torres.
Un árbol de Navidad formado con fotos circulares de las 194 víctimas está ubicado en el centro del oratorio cobijado por la cruz cristiana, la estrella judía y la media luna musulmana.
Hasta allí llegó Romina con un ramo de jazmines que ató cuidadosamente a la rama con la foto de Juan Pablo Alegre, quien era su novio hace 9 años, cuando quedó atrapado en el incendio: "Vengo cuando siento que puedo. Y hoy pude", compartió.
Sentada en un banco, entre adolescentes que charlaban animadamente, estaba Vanesa Molinas, una sobreviviente que perdió a tres amigos en la tragedia y conoció al padre de su hija Morela en ese día de dolor: "Estoy bien, hice tratamiento, estudio enfermería", dijo mientras la nena le reclamaba atención.
Como cada 30 de diciembre, familiares, amigos y sobrevivientes recorrieron la avenida Rivadavia en una marcha que terminó en Plaza de Mayo.
Algunos participaron de la misa en la Catedral y otros regresaron a Once para pasar la noche en el lugar donde perdieron a sus seres amados o sobrevivieron a una de las tragedias más devastadoras de Argentina.
Otro grupo participa de una marcha en el Obelisco para reclamar la libertad de los integrantes de Callejeros, que coincide con una movilización de grupos de izquierda en reclamo de una solución a los cortes de luz.