Bordón: "Los mendocinos no nos odiamos"
El gobernador Francisco Pérez presentó hoy en el Centro Cultural Julio Le Parc las modificaciones que proponen para la actual Ley de Aguas, que fue sancionada en el año 1884 y regula la administración del recurso en Mendoza.
En el acto el mandatario estuvo acompañado por los ex gobernadores Arturo Lafalla, José Octavio Bordón y Julio Cobos, en un gesto de convivencia política.
Esta legislación fue tomada como referente a nivel mundial y no ha sufrido reformas sustanciales desde que fue aprobada. Pero la provincia ha crecido y la necesidad de actualizarla surgió hace más de 5 años en el contexto de los primeros pasos como parte la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo.
Al respecto, el ex gobernador José Octavio Bordón, explicó en diálogo con MDZ Radio: “La ley de agua de Mendoza precedió a la misma elaboración de la Constitución. Por eso, coincido con los gobernadores en que hacía falta rever cómo usamos el agua y como satisfacemos las necesidades de una sociedad más moderna, a la vez que trabajamos al mismo tiempo con la ley de Ordenamiento Territorial, que también fue producto del consenso".
"Poder tener en estos próximos doce meses, cuando terminen los estudios, una actualizada Ley de Aguas, con la misma filosofía pero con los desafíos de proveer a una sociedad más grande y con un desarrollo urbano distinto, me parece un reto necesario”.
El referente justicialista también resaltó cuáles fueron las prioridades al momento de realizar las modificaciones a la ley: “Estos dos elementos -el Ordenamiento Territorial y la actualización de la ley de Aguas- deben ser analizados en primer lugar bajo la perspectiva del uso prioritario de la población y, en segundo lugar, por el uso de la actividad madre, que es la agroindustria, nuestra agricultura. Finalmente también habrá que regular su uso en actividades industriales”.
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La ley del Aguas tiene más de 100 años y por esto es necesario incorporar a su legislación nuevos usos sociales que merecen ser regulados. En este sentido, “Pilo” Bordón señaló: “Yo creo que la actitud filosófica es la misma. Yo aprendí mucho cuando era un joven gobernador recién llegado y me fui a charlar a la casa de Don Juan Dragui Lucero. Él me enseñó ese día a no excluir el desierto del oasis. Para nosotros el desierto no es algo ajeno, porque desierto bien cuidado nos ayuda a vivir bien el oasis, por eso insisto en conjugar el Ordenamiento Territorial con la ley de Aguas. Por otro lado, ciertamente estamos ante un cambio climático; instituciones importantes e investigadores nos dicen que si mejoráramos en un 30% el uso del agua podríamos afrontar perfectamente los desafíos y la preocupación que tenemos por los glaciares y por la cantidad de agua".
"Pero a la vez hay que enfrentar el cambio climático y lo que puede provocar en nuestros vinos y productos, articular este conocimiento científico nuevo con los problemas pasados es algo fundamental”.
“A la vez, el crecimiento urbano también genera desafíos del tipo impositivo, porque muchas veces teníamos diseñadas zonas rurales con la infraestructura necesaria, pero resulta que después estas zonas en vez de ser rurales se se convertían en urbanas. Entonces estuvimos invirtiendo en infraestructura para esa zona, y es costosa, pero no la necesaria. También vale planificar en qué tierras conviene construir urbanamente y en qué tierras no; cuáles son centrales para preservar como producción agrícola y cuáles no; en qué zonas que hoy llamamos 'desierto', con una pequeña política de Irrigación podríamos tener productos nuevos y con gran resistencia al cambio climático. Hoy invertimos en conocimiento para realizar una buena planificación”.
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Otro de los puntos destacados por el ex gobernador es la unión política para trabajar por esta nueva ley: “Mendoza, aún con todos los errores, tiene un patrimonio cultural y político".
"Nosotros no nos odiamos entre nosotros"
"Allí estaban los presidentes de los principales partidos políticos de la provincia, y estaban junto al gobernador gobernadores justicialistas y radicales, como Julio Cobos, pero también las notas de los que -por razones de trabajo o por estar fuera de la provincia- no pudieron participar", consideró.
"Estaban legisladores de todas las fuerzas políticas y esta es la base del consenso que nos va a permitir tener una idea común y trabajar en una visión a largo plazo, que es al final la que resuelve los problemas”.
“Cuando los hombres públicos se sienten dueños de la provincia es cuando cometemos los mayores errores. Por el contrario, cuando, como en este caso, el gobernador convoca a todos los sectores y pone gente capaz sin preguntarle su tendencia política, creo que Mendoza consigue sus mejores resultados”.
Ante los cambios, algunos sectores sociales se mostraron temerosos por el uso del agua que diversas industrias extractivas pueden realizar para sostener sus actividades.
En relación a este tema, Bordón aclaró: “La filosofía de la ley es la mayor garantía. No hay que negarse a otras producciones, una provincia sin petróleo o sin industria no sería sustentable, pero está claro que la prioridad es la población y la agricultura presente y futura. Y en las zonas donde quede suficiente agua para otras actividades la podremos usar, pero con los cuidados respectivos. Hay que volver a recuperar la importancia de cuidar los cauces y de usar poca agua”.
“Había una anécdota muy simpática al respecto del cuidado del agua que debemos realizar, contada por una chica con mucho humor: Chicos, el futuro de nuestra vida no lo decidamos debajo de la ducha, a bañarse rápido y soñar después, decía. Cuando una sociedad se da cuenta de que tiene que cuidar su agua hasta cuando lava, se convierte en una ciudad fuerte, porque va a cuidar sus intereses”.