Le disparan pero una muela le salvó la vida
Un ferretero fue baleado en la cara durante un asalto en su negocio, a tres cuadras de la sede de la Jefatura de Policía, en la ciudad de Córdoba. Increíblemente, el disparo quedó alojado en una de sus muelas y ahora se recupera en un hospital.
Según informó Diario de Cuyo, el hijo de la víctima declaró: "Fue una desgracia con suerte, la bala le entró por la boca, le rompió una muela y se le quedó allí alojada". El asalto ocurrió el martes en la ferretería ubicada en calle Deán Funes al 1100, de barrio Alberdi, a sólo tres cuadras del edificio de la Jefatura de Policía.
Los delincuentes le dispararon en el rostro a Carlos Gómez, de 58 años, antes de escapar y el proyectil le quedó alojado en el maxilar derecho. La víctima se encuentra fuera de peligro y estable, internada en el Hospital Municipal de Urgencias.
Según relató su hijo, "aparentemente hubo un forcejeo, lo golpearon en la cabeza con el arma y después en la huida le dispararon a la cara".
Los médicos verificaron que la bala impactó justo cuando Gómez abría la boca y le provocó una herida menor en el maxilar inferior, sin siquiera tener orificio de entrada. Con un balazo en la boca y todo, el ferretero agarró un machete y corrió a los ladrones, quienes huyeron en motos.
