Divorcio exprés y alquiler de vientres, frenados por influencia episcopal
Cinco de los puntos clave incluidos en el nuevo Código Civil que fueron cuestionados por la Iglesia serán debatidos nuevamente por la influencia de la elección de Jorge Bergoglio como Papa casi en simultáneo con la presentación del anteproyecto. Así, los capítulos relacionados con el matrimonio, el comienzo de la existencia y las técnicas de reproducción humana asistida que perfilaban un texto de avanzada podrían verse frenados.
Según informó El Cronista, el jueves, cuando el oficialismo finalmente devele ante la comisión bicameral del Código el dictamen que procurará aprobar antes del 10 de diciembre, la mayoría de esos artículos sería relegada.
El oficialismo estudia por estas horas una salida elegante para atender los pedidos de la Iglesia y no reabrir el conflicto que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mantuvo con el Episcopado hasta hace apenas meses. La opción es proponer que los temas más conflictivos del texto sean reglamentados más adelante vía leyes específicas. Esa postergación, sin embargo, sería sin fecha definida.
Según las previsiones del Frente para la Victoria, los alrededor de 40 artículos (sobre más 2.600 que tiene el Código) en los que no hay acuerdo con la oposición serían tratados en reuniones específicas a buen ritmo, para convertir en ley el Código antes del recambio legislativo. La amenaza de inestabilidad postelectoral apura al Gobierno.
El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, aseguró al diario La Nación que “contemplará” los “aportes” de la Iglesia. “En términos concretos, significa que va a primar el pedido de la Iglesia”, tradujo una fuente del bloque oficialista consultada por El Cronista.
El pedido de la Iglesia, expresado hace poco más de un año por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, incluye que no haya diferencias entre los embriones, ya sean concebidos por vía natural o fuera del vientre.
“Sostenemos que la persona es tal desde la concepción, sin distinguir según ella ocurra dentro o fuera del seno materno”, expresó en aquella oportunidad el religioso. En esa línea, la curia cuestionó “la procreación artificial” y la posibilidad de fecundación post-mortem que abre el proyecto.
Además, criticó la simplificación del trámite de divorcio que contempla el nuevo Código, que solo pide la voluntad expresa de uno de los cónyuges para habilitar la disolución del matrimonio. Para la Iglesia, ello alienta las “formas débiles e inestables de familia”.