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Gatillo fácil: la historia de una noche de furia policial que terminó en la muerte de Franco Díaz

El auxiliar Walter García disparó su arma desde un móvil y todas las pruebas lo signan como autor del homicidio del Franco. Por eso quedó imputado por homicidio agravado. El policía se abstuvo de declarar y quedó detenido. Cómo fue el hecho, paso a paso.
El joven murió por el disparo de un arma 9 mm de un auxiliar de la policía.
El joven murió por el disparo de un arma 9 mm de un auxiliar de la policía.

Una fiesta. Llamados casi rutinarios al 911 por ruidos molestos. Pedradas y represión policial y un segundo que quedó detenido en el tiempo: cuando Walter Darío García estiró el brazo desde el asiento de acompañante de un móvil policial y disparó su arma reglamentaria. Minutos después aparecía muerto Franco Díaz, un joven de 19 años que se convirtió en una nueva víctima del gatillo fácil policial en Mendoza.

La fiscal Claudia Ríos imputó al auxiliar de policía por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por tratarse de un funcionario de una fuerza de seguridad. “Las pruebas tomadas hasta ahora alcanzan para determinar la imputación”, se limitó a decir la Fiscal.  La resolución se tomó esta mañana, luego de una larga ronda de testimonios y de analizar las pruebas halladas en el lugar.

Walter García fue parte de un operativo donde participaron 11 policías y 5 móviles que habían ido hasta el barrio Palumbo para responder a una denuncia por ruidos molestos.

Según la reconstrucción de la historia realizada por la Justicia, hubo discusiones entre los jóvenes y la policía, que luego terminó con un enfrentamiento a pedradas. Algunos oficiales dispararon balas de goma para repeler. Pero hubo un sonido distinto. Varios testigos vieron que el auxiliar García extendió el brazo y disparó su .9mm. El informe preliminar del Cuerpo Médico Forense determinó que el disparo que mató a Franco fue realizado “a más d 50 centímetros” de distancia.

Las sospechas sobre ese policía recayeron casi de inmediato. De hecho, estuvo aprehendido por pedido de la Unidad Fiscal. Cuando la causa excedió a esa oficina y pasó a Delitos Complejos, se dispuso el arresto de los 11 policías involucrados para determinar “quiénes eran posibles culpables y quiénes testigos”. Antes de las 22, 10 de ellos ya habían sido liberados, pero comenzaron a declarar. Y ya entrada la madrugada, García quedó imputado.

Sin palabras

El policía se abstuvo de declarar y por ahora tiene el asesoramiento de un codefensor oficial. Walter García es auxiliar y aseguran que lleva poco tiempo en la Policía de Mendoza.
El delito por el que está imputado es uno de los más graves de los indicados por el Código Penal. García está acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Pero además por el inciso 9 del artículo 80 del Código Penal, que indica un agravante a quien mate “abusando de su función o cargo, cuando fuere miembro integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o del servicio penitenciario”.

Aún se siguen realizando inspecciones en el lugar y en casas vecinas, en la búsqueda de pruebas. Además, se abrieron compulsas para iniciar otras causas penales por “daños agravados” debido a las roturas que tienen los móviles policiales.

El caso tuvo rápida repercusión política. Por esto también en el Gobierno buscan sacarse el tema de encima lo antes posible. "No vamos a cubrir a nadie", aseguran desde Seguridad.