El arte africano ya no es un trofeo
Las líneas claras, la madera pulida, la importancia de la representación humana y el estilo esquemático hacían del arte africano una fuente de inspiración que nunca antes se había tenido en cuenta. A principios del siglo XX, cuando el arte occidental sufría rupturas y transformaciones, la autenticidad de África era irresistible para la búsqueda de nuevos lenguajes,según publica 20minutos.es.
Te puede interesar
Mendoza tendrá un sábado otoñal con cielo cambiante y máxima de 17°
La muestra comienza con el descubrimiento del arte africano en los EE UU en 1914. Fue en ese año cuando dos galerías de lagran manzana presentaron a sus clientes habituales una selección de esculturas. La Washington Square Gallery y la galería dirigida por el fotógrafo Alfred Stieglitz (conocida como 291) escogieron piezas de países como Costa de Marfil y Gabón,entonces colonias francesas. Stieglitz organizó una importante exposición en la que mostraba artefactos como obras de arte: el MET reúne de nuevo varios de estos trabajos —algunos nunca expuestos tras el evento— y una colección de fotos de la exposición original.
Nueva York se convirtió en los años siguientes en uno de los mercados centrales de arte africano y los marchantes siguieron con la tónica de Stieglitz, ofreciendo herramientas y útiles por su valor estético. De 1915 a 1919, los coleccionistas más audaces se hicieron con un gran número de obras que se exponen en las fotografías de Charles Sheeler, que las catalogó en sus instantáneas con una iluminación dramática que acentuaba los aspectos que él encontraba novedosos.


