Entre aliens y mayas: la montaña del fin del mundo
La 'Hora Cero' del 'Día D' se acerca. Con distintas caras, eso sí: un planeta errante llamado Nibiru podría estar a poco más de una semana de impactar sobre la tierra. Otros aguardan una inversión del campo magnético del planeta e incluso hay quien profetiza la desaparición del mundo engullido por un agujero negro del centro de la galaxia.
En caso de tener dinero y haber conseguido unos días libres de su jefe antes de Navidad, un destino seguro podría ser el Monte Rtanj, en los Cárpatos serbios: cientos de personas se congregarán en el lugar la próxima semana para salvarse del cataclismo.
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Antigua leyenda
Rtanj ha sido especial para los habitantes de la zona, los duros serbios de los Cárpatos, durante cientos de años. Según la leyenda, un mago vivía en un castillo en lo alto de la montaña y allí escondió un enorme tesoro. Tras desaparecer el mago, destruyeron su casa y construyeron una pequeña capilla, destruida años después por caza-tesoros ávidos de riquezas.
Si bien es cierta la existencia de una mina de oro anterior a la Segunda Guerra Mundial en el lugar, nada más ha podido ser comprobado. En internet circulan incluso imágenes de extraños haces lumínicos identificados como OVNIS sobrevolando el lugar en la última década. Hay, incluso, quien realiza un paralelismo entre la forma piramidal de Rtanj y la gran pirámide egipcia de Guiza, haciendo alarde de cálculos muy exactos.
En la red también se especula con la peligrosidad de sobrevolar el lugar por un extraño campo magnético. Incluso podrían estar prohibidos los vuelos en el área. Varias escuelas de aviación serbias contactadas por ELMUNDO.es han negado tal extremo. Las Fuerzas Aéreas del país se han negado a comentar esa información.
El extraño monte es, además, señalado por el célebre novelista británico de ciencia ficción Arthur C. Clarke como un lugar de una especial energía. El autor de '2001: una odisea en el espacio'’llegó a calificar Rtanj como el ombligo del mundo.
Fin del mundo maya
El fin del calendario maya ha sido fuente de innumerables libros, series de televisión, documentales e incluso películas de Hollywood, aunque tanto la comunidad científica mundial como los estudiosos de la civilización maya e incluso los descendientes del ancestral pueblo han coincidido en asegurar que el mundo no se va a acabar el 21 de diciembre. Tan sólo es un cambio de ciclo, dicen quienes conocen el legado de los antiguos habitantes de Mesoamérica.
Sin embargo, en muchos países del mundo hay quien se ha tomado la advertencia en serio y se está preparando para lo peor: las ruinas mayas en México, Guatemala y Honduras atraerán este año a más visitantes que nunca.
En Estados Unidos hay un ‘boom’ en la demanda y construcción de refugios subterráneos, un chino vende arcas para sobrevivir al cataclismo y decenas de rusos han sufrido ataques de ansiedad e histeria por la cercanía de la fecha.
Mientras tanto, en Rtanj, lugar muy popular para los alpinistas y esquiadores serbios, esperan a varios centenares de visitantes estos días. Mejor prevenir, pensarán muchos.


