ver más

Historias solidarias: trabajan para que los ciegos puedan leer

Nueve voluntarios del Primer Centro de Copistas para Ciegos Santa Rosa de Lima traducen al sistema Braille textos académicos y literarios en varios idiomas. Un estudiante no vidente de Derecho será el primero en recibir uno de estos ejemplares.

Pesados tomos del Código Civil argentino se amontonan en uno de los estantes del Primer Centro de Copistas para Ciegos Santa Rosa de Lima. Esos textos anillados llenos de palabras carecen de tinta impresa ya que están transcriptos en sistema braille por esta entidad. Un estudiante ciego de derecho recibirá uno de esos ejemplares, y podrá, gracias al apoyo de la institución, estudiar y leer con la yema de sus dedos para lograr el título universitario.

Los estudiantes no son los únicos beneficiarios del trabajo del Centro de Copistas, sino que cualquier persona ciega que lo solicite puede recibir textos o apuntes en braille. Se paga un arancel mínimo por volumen retirado para cubrir los costos de los materiales.

Entre junio de 2010 y mayo de 2011 se imprimieron allí más de 600 tomos o el equivalente a 25.987 páginas. Detrás de cada hoja impresa se encuentra el trabajo silencioso de nueve voluntarios -la mayoría, personas jubiladas-, que sin tener ningún vínculo con los beneficiarios trabajan para facilitar el acceso de información a las personas con disminución visual o no videntes.

Leé más en La Nación.