Vos y yo, animales sueltos por las rutas mendocinas, ¿o no?
Lo reconocemos, en Mendoza manejamos mal, pero además reconocemos que detrás del volante nos ponemos furiosos, insultamos, no somos solidarios y queremos pasar siempre primero que los demás. Al menos así lo manifestaron casi 8.000 lectores de MDZ en nuestra nota de mendocinidad al palo sobre tránsito de ayer (ver link).
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Chile un ejemplo al volante
Estamos muy cerca, mendocinos y chilenos nos parecemos al hablar, pero evidentemente no al manejar. Mientras que en Mendoza mueren alrededor de 352 personas por año en accidentes viales, en la Región Metropolitana de Santiago, con el triple de población que Mendoza, durante 2010 murieron 417 personas en accidentes viales, según las estadísticas anuales de Carabineros.
Aunque es cierto que en Chile tienen otro problema, ya que hay más hombres y mujeres muertos por cirrosis que por accidentes viales.
Lo cierto es que de este lado de la Cordillera de los Andes manejamos muy mal, pero cuando cruzamos, nos cuidamos, eso es un hecho. Y lo hacemos por temor a las sanciones de los carabineros, a su actitud incorruptible. Pero no sólo nosotros tememos a esas sanciones, los propios chilenos respetan las normas viales, porque saben que no hay manera de “salvar” o “levantar” una multa una vez que el carabinero la hizo.
Estados Unidos otro ejemplo
También en la encuesta de MDZ, los lectores eligieron a Estados Unidos como segunda opción (aunque muy lejos de Chile que obtuvo más del 60% de los votos mientras que EE.UU. a penas llegó al 16%).
En aquél país el orden en las rutas es envidiable. Si uno quiere obtener una licencia de conducir, la misma puede ser gestionada a través de internet. Sí es cierto, en Mendoza también, pero en este país esta metodología se hace desde hace más de diez años.
En el caso del estado de California, el DMV (Department Motor Vehicles) es quien la gestiona. En el sitio se obtiene toda la información necesaria a saber: requisitos según la edad, formularios para llenar, cambios de dirección, y hasta el manual, en diversos idiomas, que cada persona debe estudiar para poder rendir. Se rinde un examen teórico y práctico, y hasta las personas de más de 90 pueden seguir conduciendo, si pasan los exámenes correspondientes. Y circulan por las calles, y nadie les toca bocina y no se ponen nerviosos, porque hay semáforos o discos pare que se respetan.
Ingresos a los Accesos
El tremendo accidente que ocurrió el martes en el Acceso Sur en el cual se vieron implicados al menos 8 autos y en el cual, milagrosamente no hubo víctimas fatales que lamentar, no ocurren en Estados Unidos, pero nada tiene que ver la tecnología con esto, tiene que ver el respeto a reglas claras de tránsito.

En lugares como California, cuando se ingresa a los Freeways (accesos), que tienen entre cinco o seis carriles normales y un carpoole (vía rápida en donde circulan autos en el que van dos o más personas), al llegar a la unión de la ruta de ingreso los autos no se detienen ni deben ceder el paso, todo lo contrario, deben acelerar para poner el auto a la velocidad que llevan los vehículos en el freeway y quien viene por ese acceso tiene la obligación de cederle el paso si así lo pide mediante el correcto uso de las luces de guiñes.
La lógica de esta situación es que no se puede ingresar a una ruta de vía rápida arrancando desde velocidad cero.
Convengamos que esos accesos están preparados con el correspondiente carril para que quien ingresa tenga el tiempo y espacio suficiente como para tomar una velocidad acorde a la ruta, cosa que no ocurre en Mendoza.
Pero los conductores en Estados Unidos dan sus señales de aviso por cada maniobra que realizan. Se usan los guiñes en forma permanente para ingresar o salir de los accesos, para cambiar de carril o sobrepasar un auto y esto representa seguridad, ya que nadie se saldrá del carril en forma repentina para tratar de sobrepasar a otro, actitud que termina en frenadas bruscas, volantazos y el consabido enojo por quien resulta ser víctima de esa actitud agresiva.
En caso de accidentes, es increíble ver cómo en ese país, un móvil policial puede frenar el tránsito de seis vías de autos que marchan a 100 o 120 kilómetros por hora, en tan sólo 3o segundos. Sólo tiene que adelantar la unidad policial con sus balizas y sirenas prendidas y comenzar a zigzaguear frente a los autos. El manual de instrucciones del DMV, señala que ante esta situación los vehículos están obligados a detenerse porque significa que el tránsito más adelante está detenido, o puede haber un accidente.
Hoy circular por los Accesos, a pesar de sus dos obsoletas vías, es un riesgo, si el auto no tiene reacción o no logra superar rápidamente los 100 kilómetros por hora, seguramente un colectivo o una camioneta de gran porte o un auto muy moderno, se nos pondrá detrás e intentará "empujarnos" al costado, tras soportar cambios de luces, bocinazos y algunas palabras que no oiremos, sólo veremos el movimiento de la boca del conductor.
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Es probable que debamos lamentar más accidentes en Mendoza, porque algunos hábitos son difíciles de erradicar. Comenzar a tomar conciencia es una buena medida, comenzar a ser solidarios y no convertirnos es "armas" detrás del volante.
Lic. Viviana García Sotelo



