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Caso Bolognezi: Daniel Girala dice que “tal como está encarado” nunca se resolverá

El padre de uno de los dos sospechados por el crimen de José Luis Bolognezi manifestó que se quedó "helado" cuando supo que se realizará nuevamente el juicio. Vaticinó que el caso “nunca se resolverá de verdad” considerando el testimonio de Ana María Puebla. Mirá los videos con sus reflexiones.
Girala lanzó munición gruesa contra el caso que consideró armado. Foto: Carlos Fernández / MDZ
Girala lanzó munición gruesa contra el caso que consideró "armado". Foto: Carlos Fernández / MDZ

El caso por el asesinato de José Luis Bolognezi nunca será resuelto a pesar de que fue anulado el fallo del tribunal que enjuició a los únicos sospechosos del caso por la Suprema Corte de Justicia local que ordenó que el proceso judicial sea nuevamente realizado.

Así lo consideró Daniel Girala, el padre de Abdo Girala, quien confesó que sintió que le cayó “un balde de agua fría” encima luego de conoció el dictamen –en fallo dividido- del máximo tribunal provincial que atendió el recurso de casación presentado en su momento por la querella y la fiscalía donde se solicitó la anulación de la sentencia del juicio del tribunal que presidió el ex juez Antonio Carrizo.

Y los dichos de Girala se fundamentan en el mismo argumento que abonó la Corte para ordenar un nuevo juicio: tomar en consideración –esta vez en forma más seria- el testimonio de Ana María Puebla, la testigo clave tanto de los abogados de la familia Bolognezi como de la fiscalía que en su momento estuvo representada por la ahora ex fiscal Nancy Lecek.

“El dictamen de la Corte la verdad es que me cayó como un balde de agua fría. Nunca pensé que un juicio tan impecable, que no tuvo desperdicios y donde se desempeñaron los jueces con tanta imparcialidad y que fue tan largo fuera anulado. Los que presenciaron el juicio pudieron ver que el juicio estuvo muy, muy, muy ajustado al hecho”, expresó el empresario.



En tanto, sobre el reclamo de la Corte sobre los testimonios de Ana María Puebla, ventiló que “Ana María Puebla es una mujer perversa, mentirosa, porque se rió de todo el mundo. Del pueblo, de los periodistas y hasta se burló de los jueces”.

En ese sentido recordó cuando el tribunal que absolvió a Abdo Girala y a Carlos “Metralleta” Pérez -el segundo sospechado por el delito- la requirió a Puebla: “Es todo muy extraño. Cuando le preguntaron porqué había estado esa noche ahí ella dijo que había salido con un hombre –a una fiesta en Maipú- y que el sinvergüenza la había querido violar y luego la correteó. Cuando le preguntaron el nombre del señor Puebla dijo que no podía decirlo porque era casado. Después dijo que iba a decir la verdad y por eso manifestó que había estado en la casa de su sobrina, de apellido Barraco. Luego la misma sobrina la desmintió y dijo que lo que había dicho era mentira, que no había estado en su casa esa noche. Después de eso apuntó que ahora iba a decir la verdad. Entonces dijo que había estado cuidando un enfermo en el hospital –Perrupato- pero que no recordaba el nombre del enfermo que supuestamente había estado cuidando. ¿Cómo puede ser que le crean a una mujer tan perversa, tan criminal, tan mentirosa que llega al juicio por falso testimonio ya hecho por la fiscalía?”, lanzó Girala.

Por ello es que marcó que en el juicio cuya sentencia fue anulada “Puebla salió con un falso testimonio agravado sobre su persona”. Y agregó: “Entonces no es confiable pero para nada”, marcó.

Y fue más lejos todavía en su análisis contra lo que consideró que fue una causa “armada”: “Esta es una causa falsa y armada por la policía con el comisario Héctor Quiroga a la cabeza, ayudado por otros policías perversos de acá –por San Martín-. Porque en la institución policial hay minúsculos grupos corruptos y aunque a Dios la mayoría son confiables”, dijo.

“Esta mujer fue parte de la causa armada por Quiroga porque yo creo que estaban tapando el crimen que había sido perpetrado en el cabaret –Brujas, que está a metros de donde fue encontrado Bolognezi muerto y tirado en el baldío aledaño a la agencia de autos de Girala-. Porque esa noche estaba José Luis Bolognezi en el cabaret. Él era asiduo al cabaret. Esa noche no estaba drogado pero sí estaba muy alcoholizado. Hubo una serio de incidentes y se produjo el problema”, señaló. Y se preguntó: “¿Porqué nunca se siguió esa pista si ahí es donde están las pruebas? Cuando nosotros tratamos de que se analizaran las manchas de sangre que estaban en la remera de Bolognezi siempre nos dijeron que no y nos anunciaban que la sangre era del chico muerto. Cuando finalmente se hicieron las pruebas resultó ser que no era de Bolognezi. Entonces llamaron a todos los sospechosos –en ese momento eran cuatro: Claudio Bonibardo, Sebastián Martínez, Abdo Girala y Carlos “Metralleta” Pérez- y los ADN dieron negativo. Pero parece que ese resultado fue un castigo para nosotros porque luego de eso dos se fueron de la causa y quedaron mi hijo y Pérez. Si las mismas pruebas sirvieron para incriminar a cuatro también deberían haber servido para que se fueran todos. Pero se las ingeniaron, en vez de seguir otras pistas, y se quedaron los otros dos. O sea que en la camioneta que refirió Puebla por la que dijo que iban cuatro hombres ahora resulta que iban sólo dos. Según ella los que atropellaron a Bolognezi con la camioneta, luego se bajaron, lo patearon y demás”.



Aclarando que “en verdad el odio y la bronca es contra mí, para sacarme dinero”, Girala cuestionó: “¿Quién es el único acá capaz de esta causa para pagar esa muerte? Lamentablemente soy yo. No hay otro motivo de persecución. Porque cuando se empieza a armar la causa y se fueron de la causa Bonibardo y Martínez nunca pusieron el grito en el cielo ni los Bolognezi ni Oscar Dángelo –tío de José Luis-. Hasta se podría haber ido Pérez también, pero no se podía ir Girala, por la persecución era contra Girala, no hay otra explicación”, reflexionó.

“Cuando armaron la causa fue, además de pretender de conocer la verdad sobre el crimen, de obtener un rédito económico. Están tapando un crimen porque esa noche había en el cabaret dos patovicas y uno de ellos era de Investigaciones. Esa pista nunca se siguió. Si estaba la sangre del asesino, su firma, porqué no se cotejó con todos los que estuvieron esa noche en el cabaret. ¿Por qué no se hizo eso? Porque se armó la causa por policías jefes, con influencias. Quiroga, que venía de San Rafael de una oficina de repente llega a San Martín y se quiere ganar los galones resolviendo este caso introduciendo a Ana Maria Puebla”, espetó.



Por ello es que analizó la forma en que Puebla llega a la causa: “Esa señora llega a la causa porque su hijo se había robado unas motitos y la mujer fue a sacarlo a su hijo que estaba preso. Cuando hizo eso empezó a insultar en la comisaría y se quejó que de no resolvían el caso Bolognezi. Que era porque estaban involucrados los hijos del poder y que su hijo era una pobre laucha, que sólo se había robado una motito. Ahí fue que Quiroga la llamó y empezaron a cambiar figuritas de modo que el hijo salió en libertad y nunca se supo más nada sobre el robo de la motito”.

También el juez Ricardo Shultz fue blanco de las críticas de Girala: “Cuando ese juez había estado más de un año investigando no encontró ninguna prueba ni ninguna pista seria. Entonces vino Quiroga y por arte de magia encontró al culpable y fabricó con tres testigos una causa lamentable. Uno es Fabián Vega, alias el Raimundito que está preso por violación y tiene un abundante prontuario por robos. Otra es Gabriela Altamirano, una chica totalmente trastornada, sin ninguna coherencia en sus dichos y Ana María Puebla, una mujer que no sé si es esquizofrénica pero si mitómana”, consideró.

Sin embargo Girala reconoció que cuando en diciembre de 2009 el tribunal absolvió a los imputados –Abdo Girala y Carlos Pérez- “no todo estaba terminado, porque se las presiones que tiene la Justicia con las puebladas y los huevazos y los tomatazos que recibieron los jueces luego del fallo en San Martín. Además están las presiones por los derechos humanos. Pero no son para que se encuentren a los culpables. Son para que se apoye la imputación de estos sospechados. Por eso es que además no me extrañaría que estén preparando a otros testigos falsos como Puebla, Altamirano y Vega.”, adelantó.

Sobre esos testigos es que además cargó tintas utilizando munición gruesa: “Los tres procesados. Puebla viene de un proceso de la misma fiscalía por falso testimonio y en el juicio también fue procesada. Vega está preso y con muchas causas pendientes y Altamirano también está en la mira de la Justicia por todas las incoherencias que manifestó en el juicio en San Martín”.