Presenta:

Crece el misterio sobre el ataque a la casa de José Luis Manzano

La alarma no se activó. Los invasores, al parecer, no robaron ningún elemento de valor y dejaron sobre la cama un cruz hecha con el relleno de la almohada y sobre ella pusieron monedas de plata. Con estos elementos, los investigadores tratan de conocer cuál fue el objetivo de quienes entraron a la casa de calle Emilio Civit, donde vivía la madre de uno de los accionistas del multimedio Uno. Desde la sede judicial donde fue denunciado el hecho indicaron que tenían instrucciones de ocultarlo.
José Luis Manzano.
José Luis Manzano.

Este miércoles irrumpieron en la casa donde vivía la madre del ex ministro de Menem y accionista del multimedio Uno, José Luis Manzano. Hay misterio entorno a este hecho porque quienes entraron a la propiedad, de calle Emilio Civit, no se llevaron ningún objeto de valor y dejaron un extraño símbolo sobre la cama de la recientemente fallecida madre de Manzano.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el símbolo hecho con el relleno de una almohada era una cruz, y sobre ella tiraron monedas de plata. Al consultar a expertos policiales sobre si esto tiene algún significado en el mundo del hampa, la respuesta fue: “No lo tiene”.

También se había mencionado que los invasores de la casa del Manzano habían tirado caramelos en el piso que simulaban un camino hacia una habitación. Fuentes judiciales manifestaron que esos dulces fueron puestos por la empleada porque suponía que había ratas y la falta de alguno corroboraría la existencia de roedores.

Sin embargo, la misma fuente aceptó que sus superiores le "bajaron" instrucciones precisas de no dar detalles del hecho a la prensa, luego de que el diario El Sol publicó la noticia por primera vez.

Esta propiedad está inhabitada desde la muerte de Norma Ellena (80), madre del socio del Grupo Uno, ocurrida el primero de agosto pasado.

En esta casa, de calle Emilio Civit, hay elementos de valor, que parecieron no importarles a los invasores. Pero los pesquisas no descartan que hayan buscado un botín más importante que la mujer pudiese haber tenido escondido, por ello rompieron los sillones, revolvieron la biblioteca y destrozaron las almohadas.

El último dato clave que le pone más misterio a lo sucedido es que la alarma de la casa no se activó. La puerta fue abierta con ganzúa y hubo destrozos, pero el sistema de seguridad fue vulnerado de algún modo.