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Otra visión del problema educativo y los desafíos que plantea
El autor de esta columna, Lisandro Thomas, participa activamente en el sistema educativo mendocino desde su rol de gerente general del colegio ICEI, en la Ciudad de Mendoza.
En las últimas semanas hemos leído varios artículos sobre educación. Entre otras cosas, en ellos se habla de culpables: el gobierno, los docentes, las instituciones educativas públicas y las privadas. Y con la búsqueda de culpables sólo se dilata la situación. Debemos ponernos a trabajar con un objetivo común, identificando los problemas a solucionar, no los culpables.
Intentando analizar con una visión sistémica la problemática, se puede decir que el sistema educativo se encuentra en un proceso retroalimentador negativo: a peor educación, peor modelo cultural y sistema de valores de la sociedad; y a peor modelo cultural, peor educación. Con “peor modelo cultural” nos referimos principalmente a la poca importancia real que le da la sociedad a la educación.
Intentando analizar con una visión sistémica la problemática, se puede decir que el sistema educativo se encuentra en un proceso retroalimentador negativo: a peor educación, peor modelo cultural y sistema de valores de la sociedad; y a peor modelo cultural, peor educación. Con “peor modelo cultural” nos referimos principalmente a la poca importancia real que le da la sociedad a la educación.
El siguiente fragmento del libro “Tragedia Educativa” de J. Etcheverry, enfoca la problemática desde una perspectiva similar: "... en Argentina la educación aparenta ser una prioridad, si se considera el discurso público de los dirigentes. Pero esto muchas veces no se refleja en una preocupación real, traducida en políticas y decisiones concretas que dan a la educación el lugar privilegiado que debe tener en nuestro país, con vistas al futuro.
Vivimos rodeados de señales que demuestran de manera inequívoca que la nuestra es una sociedad contra el conocimiento. De hecho, el fracaso escolar de nuestros niños y jóvenes no es el fracaso del sistema educativo ni de la institución escolar: es, ante todo, el fracaso de un modelo cultural y de un sistema de valores que, si bien ensalzan las virtudes de la educación y del conocimiento, erigen como ejemplos de vida y de conducta justamente los modelos opuestos."
Este modelo cultural tiene su correlato en los recursos destinados a la educación, tanto en el ámbito gubernamental como familiar. En el caso de las familias, el dicho "a mis hijos todo lo que les puedo dejar es su educación", en general, no se aplica en la realidad. Hay una mayor propensión a los consumos materiales que a los consumos intelectuales, como concluye el Presidente Mujica en su discurso sobre educación ante intelectuales de su país.
Si no hay cambios en el modelo cultural, el sistema educativo, tal como lo hemos conocido, se terminará de destruir, lo cuál puede ser, o bueno, o malo, pero seguro doloroso.
Entonces, primero, se debe cambiar el modelo cultural a través de un comprometido liderazgo de la dirigencia política y educativa, que comparta esta visión. Pero también se deben realizar acciones que, poco a poco, vayan revirtiendo el actual sistema de valores, como por ejemplo, festejar los feriados el día que corresponde, no cambiar los límites convenidos, enseñar el respeto a las instituciones, o marcar lo que está mal sin miedos.
La tarea merece el esfuerzo porque la educación es el puente entre el hoy y el mañana que queremos, como dice Mujica en un fragmento del citado discurso. A lo que agrega: “Y miren que es un puente largo y difícil de cruzar. Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo. Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas. Pero hay que hacerlo. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos. Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento". "Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada. Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública. Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo".
Volviendo a la problemática general, y como conclusión, la preocupación de mejorar entre todos la educación debe ser el movilizador y no el miedo o la búsqueda de culpables. Y ese mejoramiento se debe iniciar con la modificación del actual sistema de valores, instituyendo como ejemplo las virtudes del conocimiento y la educación. La primera lectura de esta apreciación puede ser que se trata de algo muy general o macro, pero muchas veces lo esencial es invisible a los ojos. Y en el tema educación, todos debemos tener los ojos bien abiertos.
Entonces, primero, se debe cambiar el modelo cultural a través de un comprometido liderazgo de la dirigencia política y educativa, que comparta esta visión. Pero también se deben realizar acciones que, poco a poco, vayan revirtiendo el actual sistema de valores, como por ejemplo, festejar los feriados el día que corresponde, no cambiar los límites convenidos, enseñar el respeto a las instituciones, o marcar lo que está mal sin miedos.
La tarea merece el esfuerzo porque la educación es el puente entre el hoy y el mañana que queremos, como dice Mujica en un fragmento del citado discurso. A lo que agrega: “Y miren que es un puente largo y difícil de cruzar. Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo. Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas. Pero hay que hacerlo. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos. Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento". "Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada. Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública. Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo".
Volviendo a la problemática general, y como conclusión, la preocupación de mejorar entre todos la educación debe ser el movilizador y no el miedo o la búsqueda de culpables. Y ese mejoramiento se debe iniciar con la modificación del actual sistema de valores, instituyendo como ejemplo las virtudes del conocimiento y la educación. La primera lectura de esta apreciación puede ser que se trata de algo muy general o macro, pero muchas veces lo esencial es invisible a los ojos. Y en el tema educación, todos debemos tener los ojos bien abiertos.