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La esposa del joven asesinado en el Parque cuenta su verdad acerca de la tragedia que vive

Mariana (24) es la mujer de Mauricio Vega, baleado en el Parque General San Martín en un aparente intento de robo. La joven está enojada porque los investigadores tienen dudas sobre el crimen. En su hogar, relató cómo asesinaron a Mauricio. La pareja vivía en el barrio Ruiseñor de Godoy Cruz junto con sus dos hijos, de 5 y 2 años. Tiene aspecto de casa, pero es una pieza con un baño con una tela para impedir que se vea hacia el interior. El testimonio en videos.
Mariana, la viuda, habló desde la cama.
Mariana, la viuda, habló desde la cama.
El homicidio de Mauricio Vega (24), ocurrido en la madrugada del pasado lunes, tiene puntos confusos, según han mencionado algunos investigadores. De acuerdo con la declaración de su esposa, Mariana (24), su primo Cristian y la esposa de éste, el joven fue baleado en el parque General San Martín en un intento de robo. A partir de esos testimonios, los pesquisas advirtieron contradicciones y también centraron la investigación sobre los familiares de la víctima.

Incluso las notas periodísticas reflejaron esas dudas de los investigadores, notas que fueron leídas por la familia de Mauricio. Mariana fue quien habló con MDZ sobre el asesinato, sus hijos, el acoso judicial-policial y también de su dolor.

Por lo que leyeron en los diarios locales, la madre de la joven viuda fue hostil cuando abrió la puerta. Respondió que su hija estaba acostada porque “está destruida. Además de perder a su esposo, se están diciendo cosas que no son”, dijo. No obstante, prefirió preguntarle a su hija si deseaba hablar. Y la chica aceptó.

Mauricio y Mariana vivían en el barrio Ruiseñor de Godoy Cruz. Ella sigue allí junto con sus dos hijos, de 5 y 2 años. Tiene aspecto de casa, pero es una pieza con un baño que tiene una tela para impedir que se vea hacia el interior. Tienen un televisor, una mesita, una cama de una plaza y media, un lavarropas, una cocina y una heladera, no mucho más. Todo alumbrado por un foco de 50 W.

Por esa habitación paga $250 de alquiler. Hasta hace tres días vivían de los trabajos de pintura que hacía Mauricio y los $360 en concepto de asignación universal por los dos chicos. “Me voy a comprar una escalera para llegar al cielo donde está mi papá”, dijo con inocencia el mayor de los niños, y luego agregó: “Pero el B. (inicial del más pequeño) se va a caer”.

Esto sucedía mientras Mariana abría los ojos, pues estaba durmiendo, algo que sucede desde el día que asesinaron a Mauricio. Al lado de ella, dormía el menor de sus hijos, mientras su madre cuidaba al mayor que parece ser un nene inquieto.

“Nada que ver lo que se dice, no es así”, comenzó diciendo la viuda, quien agregó: “Vinimos a mi casa porque mi suegra se había quedado a cuidar a los niños; y como mi marido era tan apegado a ella, cuando le pegaron el tiro lo único que quería era estar con su madre. Por eso lo trajimos”.

Mariana pretendía así aclarar que no fueron hasta su casa por otra cosa que no haya sido la necesidad de Mauricio de ver a su madre. “Él estaba bien, caminaba, estaba consciente, nunca me imaginé, en ese momento, que se iba a morir. Además, eso que vinimos a buscar el DNI de mi esposo es mentira, porque él no tenía documento”.

Las versiones sobre que las dos parejas antes de ir al hospital fueron a la vivienda a buscar el DNI y a cambiar de ropa a Mauricio no son un invento. Para demostrar eso están en las declaraciones de ellos mismos.

Mariana cuenta en el siguiente video los detalles que recuerda del momento en que le dispararon a Mauricio y qué sucedió a partir de ese momento.

La tenue luz de la vivienda de Mariana hacía difícil la filmación, pero lo importante era su relato. Ella asegura que su marido era un buen chico, que todos lo querían y que ella extraña mucho "al gordo, aunque era flaquito, pero yo le decía así", expresó la viuda quien utiliza el buzo de Mauricio para dormir.

En el próximo video cuenta qué sucedió en el hospital y cómo se siente ella ahora, porque está sin trabajo debido a que su esposo no quería que ella trabajara.

Después de este diálogo íntimo, volvió a expresar su malestar con la Justicia, porque este miércoles por la mañana allanaron su domicilio. Se llevaron su celular y un pantalón de su esposo que estaba manchado con pintura y estaba al lado del lavarropas. El teléfono lo deben haber secuestrado porque quienes acompañaban a la víctima no avisaron al 911 de inmediato; antes de informar sobre el hecho ocurrido en el Parque fueron hasta la casa de la pareja, donde estaba la madre de Mauricio cuidando a los niños, y después se trasladaron hacia el Hospital El Carmen. "No llamé a nadie porque no tenía crédito, recién le cargué una tarjeta para avisarle a la familia de él lo que había sucedido. La Policía puede verificar esto", dijo Mariana para excusarse sobre el motivo por el cual no informó de inmediato al CEO, tal vez sin saber que al 911 es posible comunicarse sin tener saldo disponible.

La fiscal a cargo de la causa, Daniela Chaler, tiene pendiente tomar medidas para despejar cualquier duda sobre el hecho que terminó con la vida de Mauricio Vega.