Marcelo Eduardo Tarelli (42) fue encontrado por su sobrino en la tarde de este jueves. Estaba tendido en la cocina y rodeado por sangre. Al parecer, alguien conocido fue el auto del homicidio; lo asesinó utilizando un objeto punzo cortante contra la cabeza de la víctima. Hasta el momento se cree que pudo tratarse de un crimen pasional o de una venganza.
Entre la mañana y mediodía de este jueves asesinaron a un hombre de 42 años en su casa de Luján de Cuyo. Al parecer, un conocido de la víctima fue el autor del homicidio. El criminal utilizó un elemento punzo cortante contra la cabeza del hombre. El móvil del crimen no sería un robo, porque de la casa no faltaban objetos ni había desorden.
Marcelo Eduardo Tarelli (42) fue encontrado sin vida por su sobrino alrededor de las 14.30 de este jueves. El joven llegó a la casa de la víctima en calle Alvear 340. Tocó timbre, pero nadie respondió. Trató de abrir la puerta pero estaba cerrada con llave.
Finalmente llamó a un cerrajero, logró ingresar a la vivienda y encontró a Marcelo tendido en el piso de la cocina rodeado de un gran charco de sangre. El joven llamó a la Policía y cuando llegaron los peritos científicos con personal judicial descubrieron que la cabeza de Tarelli tenía varias heridas producidas con un elemento punzo cortante, indicó un investigador a MDZ.
Fuentes ligadas a la pesquisa manifestaron que al parecer el asesinato no tuvo como fin un robo. “En la casa estaba todo en orden y no había signos de lucha”, expresó una fuente judicial.
En ese sentido, agregó que el asesino sería conocido de la víctima y que el móvil del crimen podría ser pasional o tratarse de una venganza, aunque la disposición de las muebles y dónde hallaron el cadáver, "demuestran que la víctima y el asesino habrían mantenido una discusión verbal que se fue curso y terminó en un crimen", conjeturó un investigador. Además, el homicida habría tomado las llaves de la casa, pues no aparecieron, cerró la puerta y se fue.
Tarelli era preceptor en el Colegio María Axuliadora de Rodeo del Medio. Según sus conocidos, no estaba en pareja desde hacía siete años. Sin embargo, las fuentes consultadas coincidieron en señalar que que alguna persona con la que mantenía una relación en el último tiempo se tornó conflictiva, por la clandestinidad de la misma, y esto podría haber derivado en el crimen.
La investigación quedó a cargo del fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay.