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Un "manosanta" fue denunciado por abuso sexual en Capital

El hombre se hacía llamar "curita carismático". Una mujer fue a hacerse "atender" con el sospechoso porque una amiga se lo recomendó. En la segunda sesión, el curandero comenzó a manosear, apretar y besar de prepo a la "paciente", quien luego de dejar el "consultorio", lo denunció.
A una mujer no le estaba yendo muy bien en algunos aspectos de su vida y buscó soluciones mágicas en un hombre que se hace llamar “curita carismático”. Cura no es y al parecer tampoco carismático, al menos no con esta “paciente” quien luego de ser manoseada por el hombre, lo denunció.

La señora, de 49 años, llegó hasta el “curita carismático” por consejo de una amiga, quien se lo recomendó para que le cambie la suerte. Es que desde hace un tiempo atrás los problemas la invadieron y algunos se profundizaron. Por esa razón es que decidió buscar ayuda en la magia.

“Andá a ver al ‘curita carismático’ que te hará bien”, le dijo su amiga. La mujer no lo dudó y se dirigió a calle Paraguay al 2.000 de la Cuarta Sección, en Capital, donde vive y atiende el “manosanta”.

En la primera sesión el hombre, de 65 años, no hizo nada extraño, sólo escuchó los inconvenientes que estaba viviendo su “paciente”; le dio unos consejos y le sugirió que regresara en unos días.

Como los problemas de la señora no se solucionaron, el pasado 13 de mayo volvió al “consultorio”. Le llevó al “curita carismático” lo que le había pedido: una serie de fotos, de ella y otras personas y, obviamente, el dinero para abonar la consulta. Este hombre se mantiene económicamente gracias al “don” que dice poseer.

En esa segunda sesión, el hombre puso las fotos sobre la mesa y humedeció sus manos en aceite; luego hizo unos pases mágicos sobre las fotografías y se acercó a la mujer. Igual que el personaje de Olmedo, comenzó a sacarle la mala energía desde los hombros, pero rápidamente bajó un poco y comenzó a tocarla.

En principio la mujer no sabía cómo reaccionar, pero al darse cuente que el “curita carismático” no se detenía y además comenzó a besarla, le dijo: “Creo que esto no hace falta”.

Pero, ni lerdo ni perezoso, el “manosanta” le respondió: “Esta es la bendición de Dios que llega a tu cuerpo”. Esas fueron las palabras que utilizó, según el relato de la mujer ante las autoridades judiciales.

Creyendo que la había convencido, continuó manoseándola, estaba vez en otras zonas más íntimas de su cuerpo aunque siempre sobre la ropa, luego la apretó contra él y volvió a besar. Ya cuerpo a cuerpo, le dijo que para obtener toda la bendición de Dios, ella también debía tocarlo.

La señora salió espantada porque casi había sido abusada en ese “consultorio” de calle Paraguay, y tomó la decisión de denunciarlo.

En la sede judicial expuso todo lo sucedido y caratularon la causa como “averiguación abuso sexual simple”. Al respecto, las medidas adoptadas por los funcionarios judiciales están dirigidas hacia ambos: serán sometidos a exámenes psicológicos. Una vez que estén listos estos análisis, evaluarán si cabe imputar al “curita” sanador o no.